El Gobierno italiano estima que durante este
año el Producto Interior Bruto (PIB) caerá un 5,2%,
mientras que en 2010 experimentará una recuperación y subirá 0,5%.
Estas son las previsiones que el Ejecutivo ha incluido en el
Documento de Programación Económica y Financiera (DPEF) para
2010-2014, en el que se
precisó que en el primer trimestre de este año el PIB bajó un 2,6%.
En rueda de prensa el ministro de Economía, Giulio Tremonti,
declaró, no obstante, que si no hubiese tenido que presentar el DPEF
porque está estipulado por ley, "no habría hecho previsiones para
2010, porque son todo conjeturas".
En el mismo documento se precisa que Italia ha destinado, sin
tener en cuenta las intervenciones en el sector bancario, "unos
recursos brutos que ascienden a US$38.151,5 millones entre
2008-2011, que representan un 1,8% del PIB".
Asimismo, señala que la economía italiana "está menos expuesta a
factores específicos de la crisis financiera" y subraya que " el
endeudamiento de las familias italianas es inferior a la media
europea".
En cuanto al paro, el DPEF subraya que "que suponiendo un
crecimiento nulo de la oferta de trabajo, la tasa de desempleo se
situaría alrededor del 8,8%. Una tasa que
empeoraría en 2010 de forma leve, para reducirse a un 7,7%
en 2013".