Más de 500 investigadores firmaron una carta pública difundida el domingo en CIPER en la que manifiestan su "estado de alerta y profunda preocupación" ante un oficio del Ministerio de Hacienda que, en la formulación del Presupuesto 2027 y la Programación Financiera 2028-2031, recomendaría descontinuar programas estratégicos del sistema nacional de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación (CTCI).
Quien está detrás de la carta es Mauro Basaure, investigador principal del Núcleo Milenio sobre Crisis Políticas en América Latina (Crispol) y director del doctorado en Teoría Crítica y Sociedad Actual, ambos ligados a la Universidad Andrés Bello.
El profesor contó a DF que fue un proceso autoconvocado que comenzó luego de conocer el contenido del oficio, y con la redacción de un borrador en un documento de Google Drive abierto, donde cualquier firmante podía intervenir el texto. Sin embargo, aclaró que no buscan “discutir” con el gobierno, sino levantar una alerta en torno “a los mecanismos de financiamiento de la ciencia y de los posibles recortes”.
La adhesión escaló rápido y al cierre de este artículo ya superaba los 520 nombres, de los cuales cerca de un tercio corresponde a investigadores vinculados a disciplinas como la biología, medicina, química, física y matemáticas; y el resto se desempeña en el mundo de las ciencias sociales, artes y humanidades.
Los firmantes advierten que entre los principales instrumentos que se propone descontinuar están las becas de postgrado en Chile, la Iniciativa Científica Milenio, el Programa de Investigación Asociativa, los Centros de Excelencia, los programas de inserción de investigadores, la cooperación internacional, los nodos territoriales y los fondos de publicación científica.
La carta reconoce que Hacienda calificó las medidas como "orientaciones preliminares", pero los firmantes argumentan que, al estar en el proceso en formulación presupuestaria, transformarlas en decisiones efectivas tendría consecuencias "graves, acumulativas y de largo plazo".
"Lo que me dice este proceso es que no hay una organización de científicos en Chile, que hay necesidad de tener una voz y que la gente efectivamente está preocupada. A diferencia de educación o de salud, en ciencias nadie había dicho nada", afirmó Basaure.
Para el académico, el efecto más crítico recaería en las becas de doctorado nacional. En su mirada, reducir el apoyo dejaría la formación avanzada reservada a quienes "tienen recursos desde la casa" y que "sería muy elitista".
Respecto de la magnitud agregada del recorte, plantea que de concretarse, Chile quedaría "en un ridículo 0,2 o 0,3% del PIB en ciencia" y que sería “muy fuerte el golpe” para el campo de la ciencia.
La misiva refuerza el punto con cifras de la Dirección de Presupuesto (Dipres): solo el 0,17% de la población entre 25 y 64 años posee grado de doctor -frente al 1,16% promedio de la OCDE- y el país cuenta con 1,1 investigadores por cada mil personas trabajadoras, contra los 9,2 del bloque.
Basaure adelantó que el grupo enviará la carta a la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, y a su jefe de gabinete para solicitar una reunión "a título de científicos", dado que no existe una organización formal que los represente a este conglomerado de investigadores de las ciencias naturales, ciencias sociales, matemáticas y las humanidades.
. El objetivo, comentó, es conocer "cuál es la propuesta para la ciencia que tiene el Ministerio".