Un aumento de 15% registraron las exportaciones chilenas durante febrero frente a igual mes de 2025 para llegar a US$ 9.083 millones, de acuerdo a las cifras publicadas por el Banco Central este lunes.
El incremento se explicó por la minería y, en particular, por el cobre, cuyas ventas al exterior subieron 16,3% para subir a US$ 4.697 millones. Los cátodos avanzaron 31,4% y los concentrados 5,1%.
Este desempeño, dijo el gerente de estudios de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Reinaldo Salazar, revela “la paradoja minera que la industria viene advirtiendo hace tiempo: una producción estancada y cada vez más costosa, pero con números azules empujados por precios elevados”.
A la fecha, el metal rojo registra una cotización promedio de US$ 5,90 la libra, más de un 40% más alta que hace un año.
Dado este contexto, Salazar destacó que “la minería sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo del país, y tiene el potencial para seguir siéndolo”, por lo que enfatizó la necesidad de “agilizar proyectos y destrabar inversión.
Entre las principales inquietudes del gremio, mencionó la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el efecto que puede tener sobre el petróleo y otros insumos y, por esa vía, en los costos operacionales del rubro. “El combustible representa en torno al 6% de los costos de la gran minería y puede llegar hasta el 30% en las pequeñas faenas”, dijo.

El litio también tuvo un avance significativo, con US$ 397 millones de envíos al exterior en febrero y un alza anual de 264,3%.
Los envíos industriales se unieron a los avances al totalizar US$ 2.737 millones, un 5% más que hace un año. Los alimentos destacaron con aumentos de 8,1% y las bebidas y tabaco un 19,2%.
En este grupo, las ventas de salmón se expandieron 11% para llegar a US$ 649 millones.
Desde SalmonChile, indicaron que los números responden a un trabajo para “fortalecer la presencia” del producto en distintos mercados, así como los esfuerzos de las empresas por “mejorar estándares sanitarios, logísticos y de sustentabilidad”.
En esta lógica, destacaron el dinámico mercado que es Estados Unidos, Japón y Brasil.
La nota roja provino del sector agropecuario-silvícola y pesquero, cuyos embarques cayeron 21,8% -sumando una segunda baja, aunque de mayor cuantía- para sumar US$ 638 millones.
Las exportaciones frutícolas, en particular, retrocedieron 23,7% hasta US$ 590 millones. Las uvas bajaron 19%, los arándanos 42% y las cerezas 57,6%, mientras que las peras, paltas y manzanas avanzaron 19,1%, 19,9%, 94,7%, respectivamente.
El repunte con peros
Al contrario de lo sucedido en enero, las importaciones volvieron a terreno positivo en febrero y alcanzaron US$ 6.298 millones, lo que representa un alza de 1,6% respecto al mismo mes del año anterior.
Las adquisiciones de bienes de consumo por US$ 1.939 millones subieron 3,5% anual, destacando los avances en las compras de automóviles (21,7%) y celulares (25,3%). Estas contrastaron con descensos en electrodomésticos (-27,3%).
Las adquisiciones en los bienes intermedios crecieron 1.1% para sumar US$ 3.528 millones.
De estos, los productos energéticos tuvieron compras por US$ 1.098 millones y un avance de 2,7% anual, sobresaliendo el diésel y gas natural licuado.
Los bienes de capital, por su parte, alcanzaron los US$ 1.288 millones y no mostraron variación en relación a febrero de 2025. De estos, las maquinarias para la minería y la construcción aumentaron 12,1%, aunque los camiones y vehículos de carga retrocedieron 20,6%, los buses 2,8% y otros vehículos de transporte 36,1%.
De esta manera, el saldo de la balanza comercial ascendió a un superávit de US$ 2.785 millones en febrero y se incrementó 61,8% en un año.