Un 72% de avance registran las obras de construcción del nuevo Complejo Fronterizo Pichachén, en la comuna de Antuco. El único paso autorizado en la Región del Biobío, permitirá la integración comercial con Argentina y aspira a definir a la zona como la capital logística del centro - sur.
El proyecto, que reemplazará las precarias instalaciones modulares operativas desde fines de los años '90, busca dar un salto cualitativo en la infraestructura de la alta cordillera para potenciar el intercambio de mercancías con la provincia argentina de Neuquén.
El seremi de Obras Públicas del Biobío, Hugo Cautivo, reforzó el beneficio que la ruta y la habilitación del paso fronterizo tendrán en este desafío regional. "Tenemos una proyección de comercialización y de intercambio con la República Argentina, en el cual tanto el camino Q45 Antuco como el paso Pichachén son emblemáticos y centrales para el futuro desarrollo", afirmó la autoridad, subrayando que consolidar el eje estratégico bioceánico es una prioridad país que debe verse reflejada a nivel regional.
El nuevo Pichachén
El nuevo edificio, a cargo de la empresa Constructora De Vicente S.A. (DVC) y con un contrato vigente que bordea los $ 22.400 millones, financiados por el Ministerio de Obras Públicas y el Servicio de Gobierno Interior, considera más de 3 mil metros cuadrados (m2) construidos sobre un terreno total de 18 mil m2.
Las instalaciones permitirán operar bajo la modalidad de doble cabecera integrada con personal argentino e incluirá edificios de atención a público, oficinas administrativas, áreas de habitabilidad para funcionarios y zonas especiales de fiscalización.
Dado el aislamiento extremo por su ubicación a 2.600 metros de altura, el recinto contará con total autonomía en sus servicios básicos. Esto incluye la operación de un pozo profundo con sistema de tratamiento de aguas, alcantarillado particular y generación de energía mediante grupos electrógenos. Todo este despliegue técnico le ha valido a la iniciativa obtener una precertificación sobresaliente de Edificación Sostenible.
A la fecha el complejo ya evidencia sus principales avances en techumbres y servicios sanitarios.
Faenas en alta cordillera
El proyecto viene a dinamizar el empleo en la Región del Biobío, con la contratación de unos 180 trabajadores, cuya capacidad de progreso está condicionada a las condiciones geográficas de la Cordillera de Los Andes.
Así, Cautivo, explicó que las obras mantienen en esta época un ritmo más acelerado para aprovechar los meses de verano en la alta cordillera. De hecho, el cronograma incluye períodos de inactividad de hasta cuatro meses por el cierre invernal, lo que motivó recientes optimizaciones en el contrato para resguardar los construido antes de las próximas paralizaciones climáticas.
El objetivo es concluir las faenas durante el segundo semestre, garantizando que el complejo esté plenamente operativo para la próxima temporada estival.
El impacto económico y logístico del renovado Paso Pichachén será directo para cerca de 20 mil habitantes de la zona e indirecto para más de un millón y medio de personas en todo el Biobío. Al contar con una infraestructura segura y de alto estándar que resista el duro clima cordillerano, las autoridades proyectan que se ampliarán significativamente las ventanas de apertura temporal de la ruta, brindando mayores garantías y resguardo continuo tanto para los transportistas y turistas que transitan, como para los funcionarios de los servicios contralores que allí operan.