El Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) aprobó la construcción de una nueva planta de congelados de la empresa Alimentos Marinos S.A. (Alimar) en la comuna de Lota, Región del Biobío. El proyecto, cuya inversión asciende a US$ 18 millones y generará 150 nuevos puestos de trabajo en la zona, apunta a consolidar su línea de productos para consumo humano directo.
La iniciativa, ingresada a tramitación a fines de 2024, recibió el visto bueno de la autoridad ambiental tras subsanar las observaciones sectoriales y es confirmada en un momento clave para el sector pesquero industrial, debido a los impactos económicos de la Ley de Fraccionamiento Pesquero.
La planta
La nueva planta de congelados de Alimar tendrá una capacidad instalada que permitirá a la compañía procesar mensualmente poco más de 7 mil toneladas de materia prima, principalmente jurel y jibia, además de otras especies autorizadas por la Subsecretaría de Pesca (Subpesca). En términos de producto terminado, podrá despachar al mercado cerca de 4 mil toneladas de congelados al mes.
Las instalaciones de 2 mil metros cuadrados, se levantaran en el sector industrial de Lota, y estarán basadas en tres túneles de congelados y seis líneas de empacado automatizadas, lo que permitirá una operación continua de tres turnos. Además de las instalaciones para la faena, el proyecto incluye la habilitación oficinas administrativas, áreas de tratamiento de residuos y equipamiento para los trabajadores.
En materia ambiental, la empresa optó por una solución colaborativa para el tratamiento de Residuos Industriales Líquidos (Riles). Será con la empresa Isla Quihua S.A, los residuos líquidos manejados de manera conjunta y una vez procesados, descargados al mar, a fin de optimizar la infraestructura de disposición final existente en la bahía.
Con la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) a la compañía ahora le corresponde dar inicio a las obras de ejecución, que se prevé comiencen a mediados de este año.