Lagos de aguas prístinas, gastronomía intercultural, tradiciones mapuches y la Cordillera de Nahuelbuta rodeada de araucarias y bosque nativo son los principales atractivos de la Provincia de Arauco, un territorio que pese a su vocación turística vio mermada la llegada de visitantes como consecuencia de la violencia rural y que hoy, tras el trabajo coordinado de sus autoridades, empresarios y la comunidad, ven un renacimiento de esta industria.
La disminución del 80% los ataques violentos -según los datos entregados por el Gobierno- y la mantención del Estado de Excepción han favorecido que el acceso norte a la Macrozona Sur recupere las tasas de pernoctaciones similares a las de prepandemia.
Las estadísticas muestran resultados positivos. "En 2021 llegamos a cifras de ocupación del 8%. Imagínate lo que eso significa para un empresario que ha invertido en cabañas. Pero la disminución de la violencia, que supera el 80% respecto de 2021, ha permitido una recuperación progresiva. El 80% de ocupación en el verano de 2024 fue el gran síntoma de la vuelta de la confianza", detalla Maritza San Martín, directora de Sernatur Biobío. Ese año (2024) la zona registró el repunte más alto a nivel nacional, sentando un precedente importante para la industria y un aliciente para los operadores turísticos.
Actualmente, la provincia registra 437 prestadores de servicios turísticos, de ellos, 156 son alojamientos y 127 restaurantes, además 13 touroperadores que ofrecen actividades en la zona lacustre del Biobío. La mayoría está registrado en portales de turismo, sitios web municipales y redes sociales. La oferta pasa por circuitos outdoor en el Parque Nacional Nahuelbuta, alojamientos en comunidades mapuche, gastronomía intercultural y una larga lista de fiestas costumbristas, como la de la frutilla blanca en Contulmo.
Turismo "tranquilo"
Según datos de Sernatur, aproximadamente el 53% del total de turistas son del Biobío, pero poco a poco, a través de plataformas y alianzas estratégicas, se están difundiendo como un destino más económico y tan diverso en actividades como otras zonas del sur de Chile.
Ernesto Cienfuegos, expresidente de la Cámara de Turismo de Lago Lanalhue y propietario de Hotel Licahue en Contulmo, sostiene que la tranquilidad es un atractivo para los visitantes y que la recuperación del sector es real. "Hace 3 o 4 años, el 90% de las llamadas eran para consultar “¿pero es seguro ir para allá?”. Hoy día es sólo el 5% que lo hace. Vivimos de la gente que viene, que ve que el lugar está seguro y disfrutan de esta naturaleza inmensamente generosa. Ese pasado, afortunadamente, ya no está", asegura.
El empresario destaca además la ventaja competitiva de la zona frente a destinos saturados: "La gente va al Caribe a buscar aguas tibias y aquí tiene dos lagos (Lanalhue y Lleu Lleu) con aguas de 24 grados, día y noche. Es un turismo tranquilo, familiar, sin tacos".
Dentro de los destinos, la Isla Mocha es vista como el "diamante en bruto". Con una historia ligada a la piratería y a la leyenda de "Mocha Dick", ballena que habría inspirado la novela Moby Dick, este pequeño territorio en medio del Pacífico y frente a Tirúa, podría perfilarse como lo que el delegado Provincial de Arauco, Humberto Toro define como "Turismo de Intereses Especiales".
"La Isla Mocha tiene una particularidad (...) Nos decían operadores internacionales, que no hay turista de interés que no quiera venir a conocer el lugar dónde está inspirada Moby Dick. Eso es lo que hay que vender”, señala Toro.
Sin embargo, la brecha sigue siendo la conectividad. Aunque se ha mejorado el aeródromo y la iluminación de la pista para operaciones seguras, la oferta de vuelos regulares es limitada y priorizada para residentes. "Existe una deuda. Tenemos que ser capaces de entusiasmar a la aviación privada para que lleguen de manera particular", reconoce la directora de Sernatur, Maritza San Martín, quien destaca que la isla posee un lodge de alto estándar y tiene un potencial inexplotado en buceo y gastronomía que puede llamar la atención del turismo internacional.
Confianza e inversión
El futuro de la provincia pasa por la asociatividad y la convivencia entre la industria forestal y el turismo como dos de sus principales vocaciones productivas.
Para Humberto Toro, la clave de la reactivación paulatina no ha sido sólo la presencia militar, sino un cambio en la narrativa del territorio: "Lo que hicimos fue conjurar como propósito común que la seguridad y el desarrollo fueran de la mano".
Andrés Sanhueza, gerente de Corparauco, enfatiza que la reactivación actual debe transformarse en una política de estado a largo plazo. " El desafío es mantener este trabajo, fortalecer la asociatividad e invitar a las nuevas autoridades a que se sumen a la vocación que ha definido a la Provincia de Arauco como una potencia turística innovadora y diferenciadora", proyectó.