Desde mediados de diciembre, después de la segunda vuelta, el nombre del abogado de la Universidad Católica de Chile, David Oddó, comenzó a sonar con fuerza al interior del equipo del Presidente electo, José Antonio Kast, para posicionarse como un nombre clave al interior del equipo laboral. Y cómo no, si fue un nombre clave en la elaboración del plan Más y Mejor Trabajo, el eje laboral de la campaña.
Si bien en algún momento su nombre se barajó como posible subsecretario del Trabajo, Kast habría optado por poner a Oddó a la cabeza de la Dirección del Trabajo. Una decisión que si bien se barajaba desde mediados de enero, recién se está socializando de forma oficial desde la OPE.
¿La razón tras la demora en su confirmación? La polémica en torno al uso de las denominadas balas de plata.
En marzo de 2016, se estableció que quien asuma la Presidencia de la República podrá hacer uso de la facultad de remover a solo 12 altos cargos directivos que hayan asumido tras superar procesos de selección o concursos públicos vía Alta Dirección Pública (ADP). Una norma que restringe las nominaciones “a dedo” que se pueden usar en los servicios.
De acuerdo a conocedores del proceso en la OPE, en el caso de las instituciones dependientes del Ministerio del Trabajo, la apuesta inicial era utilizar solo una bala de plata, y en la DT. Sin embargo, algunos eran de la idea de usar dicho mecanismo en la Superintendencia de Pensiones y, en los últimos días, se ha barajado más bien usar una incluso en la Superintendencia de Seguridad Social. Y si bien no está del todo claro aún el futuro de estas últimas entidades, sí se zanjó que en la DT aterrizará Oddó.
Entre noviembre de 2018 hasta marzo de 2020, tras ganar un concurso por Alta Dirección Pública, fue jefe del Departamento Jurídico y Fiscal de la Dirección del Trabajo, cargo desde el cual se pronunció sobre temas de alta connotación pública en materia laboral.
Servicio conocido
Oddó cuenta con trayectoria en el ámbito laboral, y al interior de la propia DT, aunque en dos roles distintos.
De hecho, en la anterior administración de Sebastián Piñera, entre abril y noviembre de 2018, fue jefe de asesores del gabinete del entonces director nacional, Mauricio Peñaloza.
Luego, entre noviembre de 2018 hasta marzo de 2020 -tras ganar un concurso por Alta Dirección Pública-, fue jefe del Departamento Jurídico y Fiscal de la Dirección del Trabajo, cargo desde el cual se pronunció sobre temas de alta discusión en materia laboral.
En junio de 2019, por ejemplo, David Oddó firmó junto a Peñaloza un dictamen en el que se reconoció a los grupos negociadores como actores que pueden negociar con sus empleadores y, por ende, sus acuerdos y negociaciones debían ser reconocidas por la DT como instrumentos colectivos. Un pronunciamiento que la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) llevó a la justicia y que, posteriormente, la administración de Gabriel Boric dejó sin efecto.
En la DT, además, impulsó el proceso de modernización del servicio, implementando el finiquito electrónico.
En el ámbito privado, se ha desempeñado como gerente senior en consultoría legal de personas en EY y como socio y consultor laboral y organizacional en Peñaloza Consultores, entre otras experiencias. En esos roles, ha tenido un acercamiento con diversos gremios empresariales.
En el ámbito académico, es profesor del departamento de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la facultad de Derecho de la Universidad Católica de Chile, y también docente en la Universidad de los Andes, y otras casas de estudio.
Una experiencia profesional que, al interior de la OPE, esperan que ayuden a implementar los cambios al interior de la DT que Kast busca priorizar, y que dicen relación con desideologizar al servicio.
Oddó (44 años) es casado y tiene tres hijos. Su círculo lo define como un hombre “mateo, bueno para la lectura y amante de la historia”. Es fanático del fútbol y suele participar en encuentros deportivos con colegas o amigos.