Finalmente llegó el esperado “Informe sobre el desvío de la meta de Balance Estructural de 2025” elaborado por el Consejo Fiscal Autónomo (CFA).
En el documento publicado este miércoles, la entidad sostuvo que el desvío de la meta de Balance Estructural de 2025 responde a “errores reiterados y significativos en la proyección de ingresos fiscales; a modificaciones en el nivel de los ajustes cíclicos; a la escasa efectividad del plan de acciones correctivas propuesto por el Ejecutivo; así como a un nivel de gasto que excedió incluso el comprometido en el Acuerdo Marco para la aprobación de la Ley de Presupuestos y, por ende, también el ajustado por medidas administrativas adicionales del primer trimestre”.
En opinión del Consejo, los resultados del Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre de 2025 evidencian “la profundización de los problemas de desajuste fiscal de los últimos tres años y que no se trata de una situación transitoria”.
“La magnitud de este desvío es elevada en términos históricos para un año sin eventos extraordinarios”, sumaron.
A juicio del Consejo, los resultados observados plantean “desafíos relevantes para la convergencia fiscal en el mediano plazo y para mantener la credibilidad de la regla fiscal”.
Por otra parte, en el reporte se indicó que, si bien es positivo que la deuda bruta como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025 se haya mantenido por debajo de su nivel prudente y cierre en una cifra similar a la del año anterior, “ello no fue a causa de una consolidación fiscal, sino que responde mayoritariamente a factores posiblemente transitorios, como el mayor crecimiento del PIB nominal y la apreciación del tipo de cambio”.
En caso de persistir el patrón de desviaciones observado en los últimos años, el Consejo advirtió que podrían materializarse riesgos relevantes para la trayectoria de la deuda pública, incluyendo la posibilidad de superar el nivel prudente (45% del PIB) en el mediano plazo.
“La persistencia de déficits estructurales elevados, la tendencia a la baja de los activos del Tesoro Público (TP) y el aumento sostenido del gasto por intereses configuran un escenario de estrés fiscal que refuerza la urgencia de retomar una senda creíble y verificable de consolidación fiscal”, se lee en el reporte.
Las propuestas del CFA
De acuerdo con lo comunicado por la entidad, el Consejo enfatizó la necesidad de adoptar medidas adicionales y de carácter estructural que permitan corregir el desequilibrio fiscal observado durante los últimos años y fortalecer el cumplimiento de la regla fiscal.
El documento propone que la consolidación a mediano plazo considere una combinación equilibrada de cuatro dimensiones de generación de mayor espacio fiscal: mayor crecimiento económico potencial, reducción de la evasión y elusión de impuestos, nuevas fuentes de ingresos estructurales y mayor eficiencia o ajustes en el gasto público.
“Debe existir un adecuado calce entre los gastos y sus fuentes de financiamiento permanentes, tanto en magnitud como en temporalidad, lo que exige una implementación gradual de las políticas públicas y una evaluación continua de la materialización efectiva de los ingresos fiscales. Para ello, debieran realizarse estudios periódicos sobre la sostenibilidad y suficiencia de dichas fuentes de financiamiento”, reiteraron, a su vez.
El Consejo también hizo un llamado nuevamente a la necesidad de un acuerdo amplio en pos de la sostenibilidad fiscal, que incluya al Ejecutivo y al Congreso.