El 1 de enero de este año se hizo efectiva la separación del estudio Bofill Escobar Silva Abogados. Tras 13 años de trabajo juntos, sus socios decidieron emprender nuevos rumbos, dando vida a nuevas firmas legales. Así, Francisco Aninat se integró como socio a Aninat Abogados, entidad cuyos orígenes se remontan indirectamente a los años 70' a una firma fundada por su padre junto a otros profesionales.
"Respecto de Bofill Escobar Silva Abogados tengo los mejores recuerdos y palabras de agradecimiento para todo ese equipo, especialmente para mis ex socios. De hecho, en asuntos sustantivos sigo colaborando con algunos de mis ex socios, con quienes mantengo una muy buena relación de trabajo", señala Aninat a DF en su primera entrevista tras la separación.
Tras ser socio de dicho estudio por más de 12 años y ser premiado por Legal500 como el abogado del año en el área de litigios, indica que su incorporación a Aninat Abogados -que hoy cuenta con siete socios y más de 25 abogados, abarcando gran parte de las áreas de un estudio full service- representa una etapa de consolidación y crecimiento institucional.
"Estoy muy contento de incorporarme a Aninat Abogados para desarrollar el área de resolución de disputas complejas en un estudio de excelencia, en expansión y con áreas complementarias, y a ubicarme en un lugar que permita una proyección a largo plazo", sostiene.
Según cuenta, su foco principal seguirá siendo asesorar y representar a clientes en la prevención y solución de sus disputas de negocios, a través de la negociación, de los arbitrajes nacionales e internacionales y de la litigación ante tribunales ordinarios o autoridades administrativas.
Asimismo, dice, las industrias en que mayormente ha concentrado su práctica como infraestructura, concesiones, energía y otras, se relacionan de manera fluida y fértil con aquellas en que Aninat Abogados tiene experiencia relevante, como recursos naturales, desarrollo de proyectos, mercados regulados, conflictos societarios, protección a los consumidores y otros.
Y sentencia: "Sobre esa base, mi plan es potenciar el área de disputas del estudio, con rigurosidad, estrategia y capacidad de gestión de crisis bajo presión, dentro de una cultura de excelencia, cercanía y agilidad. En los próximos 12 meses, la meta es consolidarnos como uno de los estudios líder en la resolución de las disputas de negocios en el país".
El sello que quiere imprimir en el estudio, adelanta, es una mirada multidimensional de los asuntos legales, con los mejores estándares internacionales en las distintas áreas: "Hoy los conflictos más complejos no se resuelven en el silo de una especialidad; requieren la mirada de las varias áreas del estudio. Busco aportar experiencia nacional e internacional en el manejo de casos, ya que el riesgo no es solo económico, sino reputacional y operativo, ofreciendo soluciones que protejan la viabilidad integral del negocio".
Y junto con las áreas transaccionales más tradicionales del estudio, precisa que han potenciado una práctica regulatoria importante con foco en libre competencia, compliance (delitos económicos y riesgos regulatorios), fintech y regulación financiera, además de especialidades sectoriales como derecho ambiental, derecho del consumidor, derecho laboral y ciberseguridad. También están integrando con fuerza la Propiedad Intelectual con la Transferencia Tecnológica y la protección de datos personales.
¿Por qué optó por Aninat Abogados y no por alguno de los nuevos estudios creados tras la separación? "Porque Aninat Abogados conforma una plataforma especial que, sin las rigideces de estudios de igual complejidad pero de mayor tamaño y conflictos en el mercado, permite integrar mis capacidades en la resolución de conflictos de negocios relevantes y con miradas de otras especialidades, lo que, a mi juicio, fortalecerá la proyección área en el largo plazo", dice Aninat.
Por su lado, añade, "Aninat Abogados es un estudio que atiende asuntos de fondo, que se van a ver mejor servidos con la integración de un área de litigios, arbitrajes y solución de conflictos de primer nivel".
"Abogados que entiendan de negocios tanto como de las leyes"
¿Cuáles son los desafíos de la profesión legal y la principal preocupación regulatoria actual? Para Aninat, en un ambiente de deficiente supervisión y de muy diversas estructuras de formación profesional, los principales desafíos de la profesión dicen relación con la sujeción de las conductas profesionales a la norma ética de la ley y con la excelencia profesional.
"En materia forense, el mercado hoy exige abogados que entiendan de negocios tanto como de las leyes. Debemos buscar agregar valor más que ser un costo de transacción en un mundo de mayor complejidad normativa. Las empresas enfrentan una exposición mayor a múltiples marcos legales, por lo que los abogados (y la autoridad) debemos contribuir a una coherencia regulatoria que permita la continuidad operativa, la inversión y el crecimiento", sostiene.
Consultado por los desafíos en arbitraje y resolución de conflictos, considerando su expertise, reconoce que hay un aumento importante en la conflictividad. Puntualiza que hay un mayor uso del arbitraje institucional como mecanismo de resolución de controversias de negocios y, por su parte, los tribunales ordinarios hacen un gran esfuerzo, a pesar de tener una alta carga de trabajo y un procedimiento muy rígido, que necesita ser reformado urgentemente.
"En el plano internacional, vemos un gran crecimiento de los arbitrajes comerciales y que, luego de los procesos constitucionales, los inversionistas extranjeros consideran seriamente el arbitraje de inversión ante cambios regulatorios o incumplimientos del Estado que impiden el desarrollo de sus proyectos o los privan de valor", comenta.
En esa línea, añade que "es probable que la conflictividad aumente en sectores con alta carga regulatoria, lo que nos obliga a ser aún más creativos y eficaces en el diseño de estrategias tanto preventivas como judiciales".