Fue en la última junta de accionistas de la empresa tecnológica chilena, Sonda, cuando su presidente José Orlandini -junto al gerente general de la empresa, Marcelo Castiglione-, anunciaron un nuevo plan estratégico trianual para “continuar con las tasas de crecimiento que hemos tenido el último año”.
En ese sentido, en conversación con DF, Orlandini dio a conocer el balance del primer año del plan estratégico en marcha.
- ¿Fue el 2025 un año positivo?
- Fue positivo. Hace un año partimos con un plan estratégico para el período que comprende 2025-2027, que es un plan que apunta a negocios de mayor valor agregado con los que, en general, producimos un impacto mayor en nuestros clientes, y desde ese punto de vista tuvimos un buen año. Tenemos varios contratos nuevos que implican tecnologías nuevas y disruptivas, inteligencia artificial o cosas que permiten llevar a cabo un proceso más profundo de transformación. Y también hemos firmado muchos otros contratos más tradicionales. La inversión efectuada en proyectos de alto impacto durante el año 2025 fue de aproximadamente US$ 5 millones, equivalente a unos $ 4.500 millones.
- ¿Cómo proyectan el 2026?
Si el 2025 cerramos diez proyectos, el próximo año esperamos tener al menos 15 de este tipo, así que pensamos crecer mucho.(...) 2026 lo vemos mejor que el 2025, en forma particular, si vamos país a país. Entonces, creemos que va a ser un buen año para Sonda y espero que para la mayoría de las empresas tecnológicas. Hay una avidez por incorporar tecnología y por ser más eficientes en el país.
“Chile sigue siendo atractivo para invertir (...) Yo no creo que se haya disminuido tanto la inversión en los últimos cuatro años y tampoco creo que aumente tanto en los próximos cuatro”, sostuvo Orlandini.
- ¿Están analizando expansión a otros países?
- Hoy en día estamos en 14 países y nuestro plan estratégico también busca consolidarnos geográficamente en América Latina en particular. En Centroamérica nosotros tenemos hoy día tres oficinas comerciales, y probablemente vamos a ir creciendo más. Otro país que estamos viendo con interés es Paraguay, donde no tenemos oficina. No estamos pensando en ir a Europa todavía, queremos seguir consolidándonos en la región.
- ¿Y cómo ven Chile en particular?
- Chile pasó por un período muy concentrado en las elecciones, entonces yo creo que el próximo año van a haber más inversiones públicas y privadas. Esto no significa que no existieron el 2025, si no que yo creo que el año que viene van a ser más. Chile sigue siendo atractivo para invertir comparado con el resto de la región, Latinoamérica. Yo no creo que se haya disminuido tanto la inversión en los últimos cuatro años y tampoco creo que aumente tanto en los próximos cuatro. Podría ser que aumente la inversión, pero no necesariamente por la intención de aumentarla, sino si es que logramos tramitar los permisos más rápido, que es nuestra mayor limitación, y en eso creo que hay harta conciencia.
- ¿Qué sectores están al debe con la inserción de la tecnología en el país?
- En minería yo creo que se puede hacer mucho más versus lo que hay hoy en día. Otro sector importante es el financiero, hoy día está lleno de fintech, pero todavía creo que la banca -o mejor dicho el sector financiero en general- realmente no se ha digitalizado 100% y yo creo que eso podría producir una ventaja importante no sólo en facilitar la vida a las personas, si no que por temas de seguridad.
- ¿Y cómo ve la digitalización en las instituciones públicas?
- Yo diría que ahí estamos definitivamente al debe como país, y es que nos falta un paso previo que es poner de acuerdo a las instituciones públicas, porque estas no comparten información. Entonces en instituciones públicas en Chile estamos más al debe que en otras áreas. Cuando hablamos de transformación digital no es digitalizar lo que existe, sino que es repensar lo que se hace a través de la digitalización.
- ¿Cree que el nuevo Gobierno impulsará la digitalización de las institución públicas?
- A nivel de instituciones públicas, yo esperaría que los énfasis que hacen en seguridad obligue al nuevo Gobierno a digitalizar mucho más.