Tras cuatro años y US$ 50 millones de sobrecostos, en noviembre de 2025 culminó la polémica consulta indígena del complejo hidroeléctrico Los Lagos de la noruega Statkraft en Chile, una iniciativa insigne en el debate de la “permisología”.
En el marco de una visita a Chile, Fernando De Lapuerta, EVP Internacional (vicepresidente ejecutivo de la compañía), quien es responsable de las inversiones de la firma fuera de Noruega y Europa, concedió a DF su primera entrevista tras asumir dicho cargo el 1 de enero de 2025.
Reconoce que Los Lagos “ha sido un proyecto bastante complicado, que también ha capturado bastante la atención en el directorio de Noruega”. Considerando que el 2019 partió la construcción, sostiene que “estamos hablando de un período excesivamente largo, inclusive para un proyecto hidroeléctrico”.
Pese a esto, tras cumplir la firma 10 años en el país, asegura: “Vemos en Chile un país muy interesante para invertir (...) Dentro de mi portafolio, Chile es uno de los países prioritarios y realmente lo que queremos es conseguir escala, conseguir tamaño. Vemos oportunidades muy interesantes en el mercado”. Destaca -por ejemplo- la estabilidad política donde habrá un cambio de gobierno “de un extremo para otro con total tranquilidad, que eso no es tan fácil hoy en día en un mundo tan polarizado”.
En cuanto a Los Lagos, precisa que están en la fase arqueológica de rescate de objetos: “Tenemos una ventana (hidrológica) para hacer el llenado del embalse que es crítico, porque si la perdemos ya no estaríamos hablando de cuatro años de atraso, estaríamos hablando de cinco años de atraso y cada año es un coste elevadísimo. Pero estamos confiados en que lo vamos a conseguir. Nuestro objetivo es comenzar con el llenado a finales de mayo o principios de junio”. Así, la idea es comenzar a operar a fines de este año o inicios del próximo.
En Chile, Statkraft tiene más de 2.000 MW en proyectos solares y eólicos. A nivel de nuevas inversiones el foco será la energía solar, eólica y baterías, quedando la hidroelectricidad en el área escandinava. El ejecutivo reconoce un cambio de ánimo y anuncia que en febrero comenzará la construcción del proyecto BESS Cardonal -con una inversión de US$ 18 millones- que estará conectado a la infraestructura del parque eólico Cardonal, en la comuna de Litueche, en la Región de O’Higgins.
BESS Cardonal -de 20 MW de capacidad instalada y con una capacidad de almacenamiento de 100 MWh, con cinco horas de duración- debiera comenzar a operar en marzo de 2027.
El anuncio es relevante, ya que es la primera decisión de inversión tras mantener en el congelador sus planes en el país por la demora de la central Los Lagos y además representa la primera iniciativa de baterías de la firma en Chile.
Según explica De Lapuerta, sintieron un cambio en el clima y empezaron a moverse. Señala que el proceso de consulta indígena de Los Lagos había estado trabado durante un período muy grande y de repente, a lo largo del último año, comenzó a avanzar a un ritmo más o menos razonable. A ello se suma la discusión pública en torno a la permisología, donde hubo un compromiso general del mundo político en dar una solución.
Sin embargo, reconoce que hasta que no se pueda cerrar el capítulo de dilaciones en torno a Central Los Lagos, “no podemos hacer grandes proyectos. Estamos construyendo un proyecto nuevo que es un proyecto de baterías de 20 MW, pero la totalidad del pipeline que tenemos, queda un poco en stand by hasta que esto se solucione”.
Pero refuerza: “Realmente nuestra intención es continuar creciendo en Chile. Tenemos todo preparado para crecer a nivel de equipo, proyectos y de apoyo y capital, y esperamos poder hacerlo lo antes posible”.
Consultado por lo que esperan de cara al nuevo Gobierno, sostiene que se ha venido hablando de una mayor liberalización y una mayor seguridad para los inversionistas y eso es evidentemente bienvenido. “Vemos en Chile con los precios del cobre y la industria minera una senda de crecimiento en los próximos años. En conjunto parece que todo más o menos se alinea para que sea un buen período donde nosotros podamos también crecer”, dice.
- ¿En algún momento se pensó o hubo una instrucción de Noruega de decir que era mejor salir del país?
- Nunca se llegó a tomar esa decisión de una forma firme, pero lógicamente hubo momentos muy críticos con este proyecto. En ese momento no estaba en el directorio, entonces no participaba de las discusiones, pero me imagino que lógicamente una empresa responsable tiene que considerar todas las opciones.
- ¿Hasta ahora qué les da más tranquilidad en el fondo?
- Es una combinación. Vemos que el proyecto de Los Lagos tampoco es el estándar. Ha sido un caso muy específico, muy anómalo. Y, segundo, el tema de permisología, ha entrado con mucha fuerza en el debate político y existe un común acuerdo que no es tan fácil hoy que ocurra. Eso da una visión de que realmente es un tema nacional en el que todo el mundo tiene un cierto acuerdo en que tiene que ser mejorado. Creo que dar seguridad a los inversores es fundamental para fomentar un crecimiento.