La canciller Angela Merkel no quiere apremiar a Portugal
para que se acoja al paraguas de rescate europeo. Pero los expertos del
Ministerio de Finanzas en Berlín y París no confían en que Lisboa pueda
refinanciarse a medio plazo sin la ayuda de los fondos internacionales.
Pese a ello, el asunto no está incluido en la agenda del
Consejo de Finanzas de la UE que se celebra esta semana.
Lo que parece un mensaje contradictorio de la capital
alemana no lo es. El portavoz del Gobierno de Merkel aseguró ayer que "no está
presionando" al ejecutivo de José Sócrates para que se acoja al "paraguas" de
rescate europeo. Aludía así a las informaciones que Der Spiegel publica en la
edición que hoy se pone a la venta.
La revista se refiere también a la reunión
que mantuvieron el pasado viernes en Estrasburgo el titular de Hacienda alemán,
Wolfgang Schäuble, y su homóloga francesa, Christine Lagarde, en la que habrían
coincidido en que la situación de financiación de Lisboa es desesperada, pese a
la mejora de sus datos económicos.
Según fuentes del Gobierno alemán, los expertos temen que
incluso una mejora de la situación presupuestaria como la que ha anunciado
Sócrates, no será suficiente para tranquilizar a los mercados porque estos
esperan medidas mucho más agresivas y contundentes.
En Berlín algunos analistas creen que Merkel quiere ganar
tiempo hasta la cumbre de jefes de Estado y Gobierno prevista para febrero.
Hasta entonces, Merkel podría haber pactado con París una nueva estrategia, ya
sea la ampliación del paraguas de rescate, hoy limitado a US$ 967.575 millones, ya una reforma institucional mucho más ambiciosa. Asimismo, la UE
intentaría no interferir en los comicios presidenciales de Portugal, que se
celebran el próximo día 23. La campaña electoral empezó ayer.