"La República Islámica de Irán entregó el texto de su última propuesta de negociación a Pakistán, intermediario en las negociaciones con Estados Unidos, en la tarde del jueves 30 de abril", ha indicado la agencia oficial IRNA antes de la apertura de Wall Street. La noticia ha provocando un descenso en la cotización del crudo, mientras que Wall Street cotiza al alza.
Esta iniciativa por parte de Teherán tiene lugar después de que el gobierno de Estados Unidos haya indicado esta noche que la guerra en Irán ya finalizó debido al alto el fuego que comenzó a principios de abril, una interpretación que le permitiría a la Casa Blanca evitar la necesidad de solicitar la aprobación del Congreso.
Trump asegura que su guerra en Irán ha finalizado antes de 60 días
El gobierno de Estados Unidos indicó que la guerra en Irán ya finalizó debido al alto el fuego que comenzó a principios de abril, una interpretación que le permitiría a la Casa Blanca evitar la necesidad de solicitar la aprobación del Congreso.
Por lo que el Gobierno estadounidense considera que el alto el fuego en vigor desde principios de abril supone una interrupción sustancial de las hostilidades, hasta el punto de que el conflicto no puede considerarse activo. Esta lectura permitiría al Ejecutivo eludir una de las principales exigencias de la War Powers Resolution, que obliga al presidente a solicitar autorización parlamentaria si una operación militar supera los 60 días.
La declaración refuerza el argumento que expuso horas antes el secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante su testimonio ante el Senado, donde afirmó que el alto el fuego prácticamente suspendió la guerra. Bajo esa lógica, el gobierno aún no habría cumplido el requisito que establece una ley de 1973, de buscar la aprobación formal del Congreso.
La legislación aprobada en 1973, en plena resaca política de la Vietnam War, buscaba precisamente limitar la capacidad del presidente para prolongar intervenciones militares sin supervisión del Congreso. Sin embargo, la ambigüedad sobre qué constituye exactamente una “guerra en curso” ha abierto históricamente la puerta a interpretaciones flexibles por parte del Ejecutivo. Bajo esa lógica, el gobierno aún no habría cumplido el requisito que establece una ley de 1973, de buscar la aprobación formal del Congreso para una acción militar que se extienda más allá de 60 días.
El debate, por tanto, trasciende el caso concreto de Irán y vuelve a situar en el centro una cuestión recurrente en Washington: hasta dónde llegan los poderes del presidente en materia militar y dónde comienza la obligación de rendir cuentas ante el poder legislativo.