Kevin Warsh juramentó este viernes como el nuevo presidente de la Reserva Federal ante el mandatario estadounidense Donald Trump, quien aprovechó la instancia para respaldar la independencia del banco central, en medio de las persistentes preocupaciones del mercado por los intentos de intromición del jefe de Estado.
“Quiero que Kevin sea totalmente independiente. Quiero que sea independiente y que haga un gran trabajo. Que no me mire a mí, que no mire a nadie, que haga lo suyo y que haga un gran trabajo”, dijo Trump durante la ceremonia de investidura en la Casa Blanca.
Warsh, quien ha prometido impulsar un "cambio de régimen" en la institución emisora del dólar, asume el cargo en un momento de gran tensión para la primera economía mundial. Las presiones inflacionarias se han intensificado en los últimos meses, impulsadas por el impacto de la guerra en Oriente Medio en el suministro energético.
Mientras tanto, la Reserva Federal -especialmente su saliente líder, Jerome Powell- ha sido duramente criticada durante el último año por Trump por no recortar las tasas de interés con la suficiente rapidez.
“Kevin salvaguardará la integridad de la Reserva Federal. Tomarán sus propias decisiones, y esperemos que sean acertadas, pero estarán atentos a Kevin en todo momento”, agregó Trump.
Sin embargo, este contexto de inflación persistente y presión política ha avivado la preocupación entre inversionistas y analistas de una eventual pérdida de independencia de la Reserva Federal. En ese marco, en su audiencia de confirmación para el cargo, Warsh se comprometió repetidamente a actuar de forma independiente, incluso mientras criticaba al banco central por lo que denominó una extralimitación de funciones y su respuesta al repunte inflacionario provocado por la pandemia.
Consultado el martes pasado en una entrevista con el Washington Examiner sobre si creía que Warsh llevaría a la Reserva Federal a recortar las tasas de interés, Trump dijo que iba a dejar que el nuevo jefe de la Reserva Federal "hiciera lo que quisiera".
Warsh no es el primer presidente de la Reserva Federal en prestar juramento en presencia del presidente. George W. Bush asistió a la toma de posesión de Ben Bernanke en 2006 en la sede del banco central, mientras que Ronald Reagan fue el anfitrión de la ceremonia de Alan Greenspan en la Casa Blanca en 1987.
Warsh es uno de los funcionarios de la Reserva Federal más ricos de la historia y prometió desprenderse de algunas de sus participaciones antes de asumir el cargo. Documentos publicados por la Oficina de Ética Gubernamental a principios de esta semana revelaron que ha vendido la mayoría de ellas, aunque dichos documentos no indicaron si se vendieron todas las participaciones y aún no está claro si se ha desprendido de todas.