La estabilización de los precios en China,
que el pasado noviembre mostraron una inflación de 5,1%, la
más alta en 28 meses, será la principal prioridad del Banco Popular de China (PBOC), destacó el banco central del país asiático en un comunicado en su página web.
El banco concentrará sus políticas de control en este indicador, y
"administrará con eficacia la liquidez para que los aumentos de precios
estén bajo control", señaló el comunicado del PBOC.
Las tasas de interés, el coeficiente de caja y otras herramientas podrían ser
modificados en los próximos meses para mantener la liquidez en un nivel
adecuado, añadió el banco central, que se comprometió a continuar una
"política monetaria prudente" y normalizar el excesivo crecimiento de
los préstamos.
En 2010 el PBOC subió los tipos de interés en
dos ocasiones y aumentó el coeficiente de caja en seis, con el fin de
luchar contra el rápido aumento de precios, una de las principales
preocupaciones para el Gobierno chino.
Pekín considera que un
aumento excesivo de precios puede causar no sólo problemas
macroeconómicos sino también sociales, como ocurrió en 1989, ya que las
protestas de Tiananmen estuvieron precedidas de una fuerte inflación
(que llegó al 7% en 1987 y al 18% en 1988).