Por Isabel Ramos Jeldres
La crisis europea le está pasando la cuenta a las economías emergentes, que han tirado del carro del crecimiento mundial desde 2008. Las economías de los países BRIC ya están mostrando señales de desaceleración, y los bancos centrales están listos para comenzar a actuar.
El primero en adoptar medidas fue el instituto rector de Brasil, liderado por Alexandre Tombini. La economía brasileña se expandió 2,7% el año pasado, su segundo peor desempeño desde 2003, y la producción industrial sufrió en enero su mayor caída en tres años.
Esto llevó a que el banco central redujera la semana pasada la tasa de referencia, conocida como Selic, en 75 puntos base, a 9,75%, con lo que los tipos se ubicaron por debajo de los dos dígitos sólo por segunda vez desde que se tienen registros.
Pero este sería sólo el inicio de un ciclo bajista. Los expertos consultados por Bloomberg pronosticaron que la tasa seguirá bajando hasta cerrar el año en un 9%, en lugar del 9,5% que habían previsto la semana pasada, para estimular el crecimiento y contener la persistente apreciación del real.
El próximo banco central en adoptar medidas sería el de India. La institución se sumaría esta semana al relajamiento de la política monetaria, luego de que la economía creciera sólo 6,1% en el cuarto trimestre de 2010, su menor ritmo de expansión en casi tres años.
El viernes, el banco central redujo el ratio de reserva que exige a los bancos, una jugada que los expertos identifican como una antesala a la disminución de los tipos.
El instituto rector aplicó trece alzas de tasas entre marzo de 2010 y octubre de 2011. Ahora, a las crecientes señales de enfriamiento se suma que la inflación está controlada, ya que el indicador de la inflación subyacente subió a su menor ritmo en casi dos años en enero, lo que le da espacio de maniobra.
Movimientos en China
En China, en tanto, el gobernador del Banco Popular, Zhou Xiaochuan Zhou, dio señales de que Beijing tiene margen para relajar la política monetaria para estimular una economía que se está desacelerando, luego de que se conociera el fin de semana que el país registró en febrero su mayor déficit comercial en al menos 22 años.
Otros informes mostraron además que la producción industrial de enero y febrero fue la más débil desde 2009 y que las ventas minoristas se ubicaron por debajo de lo pronosticado, al mismo tiempo que la inflación parece estar controlada.
Según expertos, la medida se implementará a través de la reducción de la cantidad de efectivo que los bancos comerciales deben mantener como reservas con el banco central, lo que liberaría más dinero para los créditos.
“Es probable que veamos otra rebaja (en los requerimientos) próximamente”, dijo a Bloomberg Television el economista de Royal Bank of Canada, Brian Jackson. “Si se observan las cifras de enero y febrero combinadas, ya sea comercio o producción industrial, todo muestra una visión bastante clara de que las cosas se están desacelerando desde principios de año”, agregó.