Por George Chen
El gobierno central de China planea endurecer su control sobre los enormes, pero opacos, fondos de pensiones de los gobiernos locales, empezando con un esquema piloto de administración de fondos en Guangdong.
Pero los analistas dicen que la ambición de Beijing puede poner el dedo en la llaga de algunos líderes locales, ya que las inversiones relacionadas con los fondos de pensiones se mantienen como un tema sensible después del escándalo de corrupción en Shangai, en 2005.
El Fondo de Seguridad Social Nacional (FSSN), que es dirigido directamente por el Consejo de Estado, informó esta semana que había recibido la aprobación del gabinete para ayudar a administrar parte del fondo de pensiones de Guangdong.
La provincia aceptó autorizar al FSSN a administrar 100 mil millones de yuanes (US$ 15.900 millones) de fondos de pensiones locales en los dos primeros años del plan.
“Creo que la mayoría de los fondos de pensiones de los gobiernos locales no estarán dispuestos a abrir sus libros y dejar que el gobierno central los revise. Todo el sistema parece una caja negra”, dijo Yifan Hu, economista jefe de Haitong International.
Hu apoyó el plan de Beijing de permitir que el FSSN administre el fondo de pensiones de Guangdong, ya que ayudaría a aumentar la transparencia de las operaciones de los fondos, además de incrementar las oportunidades de buscar retornos de inversiones más altos, explicó.
El FSSN afirmó a través de un comunicado publicado en su sitio web que garantizaba que Guangdong recibiría retornos a su inversión al menos más altos que las tasas de interés de depósitos a plazo fijo que se ofrecen en los bancos de China continental.
Antes de que se aplicara la política de “hijo único” en los ‘80, China experimentó un baby boom durante los ‘50 y los ‘60, cuando Mao Zedong promovió una política de población de “entre más, mejor”. Los que nacieron en ese período están ahora en edad de jubilación.
Un analista financiero aseguró: “Beijing enfrenta desafíos crecientes sobre cómo administrar sus fondos de pensiones, tanto el fondo nacional como los fondos de los gobiernos locales. Este es un problema que el gobierno central debe enfrentar porque todo el país está envejeciendo rápidamente”.
Hu dijo que la decisión de permitir que el FSSN administre el fondo de Guangdong era una señal clara para el resto del país.
China registró un balance de 2,87 billones (millones de millones) de yuanes en fondos de seguridad social a fines de 2011. De este monto, los fondos de pensiones sumaron 1,92 billón de yuanes.