El índice que mide la confianza de los inversionistas alemanes continuó creciendo en marzo hasta ubicarse en su nivel más alto desde junio de 2010, hecho que estaba empujando a los mercados de Europa.
El indicador que elabora el instituto de investigaciones económicas ZEW registró en marzo un aumento de 16,9 puntos, llegando a las 22,3 unidades.
Pese a ello, la valoración de la actual coyuntura económica en Alemania empeoró ligeramente en marzo hasta 37,6 puntos, frente a los 40,3 del mes anterior, mientras que el dato para la zona euro subió siete décimas, hasta -48,4 puntos.
En el caso de las expectativas para la eurozona, el índice subió 19,1 puntos en marzo, hasta 11 enteros.
"Actualmente parece como si la crisis de la eurozona se hubiera tomado un descanso. En Alemania, gracias a la buena situación del empleo, es probable que la demanda doméstica continúe estimulando el crecimiento", destacó el presidnete del ZEW, Wolfgang Franz.
No obstante, el economista advirtió de que persisten los riesgos debido al bajo nivel de actividad en importantes países europeos y los problemas del sector bancario.