El gobierno del presidente Hugo Chávez seguirá gobernando Venezuela a pesar de que el líder convaleciente en Cuba tras una operación por cáncer no podrá asumir hoy un nuevo mandato, según determinó ayer el Tribunal Supremo de Justicia.
La decisión es rechazada por la oposición, que exige que dada la ausencia de Chávez asuma el jefe de la Asamblea Nacional, el oficialista Diosdado Cabello, y se convoque a nuevas elecciones. Además insiste en que el mandato del actual gobierno caduca hoy.
Sin embargo, algunos analistas señalan que, sea cual sea el escenario, a largo plazo habrá un gobierno más moderado, que implementará medidas necesarias para estabilizar la economía, como una devaluación del bolívar y un recorte del gasto público.
Gobierno sigue en funciones
Ayer, tras varios recursos judiciales, la Sala Constitucional de la corte señaló que la postergación de la toma de posesión de Chávez para el periodo 2013-2019 es constitucional y determinó que tanto el mandatario como su gabinete siguen en funciones para el nuevo mandato que inicia hoy.
El martes el mismo tribunal además había rechazado la posibilidad de que el jefe del poder legislativo asuma el mando, como pide la oposición.
La presidenta de la alta magistratura, Luisa Estella Morales, avaló ayer la tesis del gobierno sobre la continuidad del mandato más allá de la fecha establecida en la Constitución y aseguró que el formalismo de la asunción se podrá hacer en otro momento, e incluso en otro lugar, ante el Tribunal Supremo.
Esto abre la puerta a que los integrantes del tribunal viajen a Cuba y tomen allí juramento a Chávez, como se ha estado especulando.
En reemplazo de la ceremonia de asunción presidencial, el oficialismo organizó para hoy varios actos en apoyo de Chávez, en los cuales participarán varios líderes latinoamericanos. El principal será frente a la sede del Ejecutivo en Caracas.
Ayer estaba prevista la llegada del presidente de Uruguay, José Mujica, el expresidente de Paraguay Fernando Lugo y el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, y hoy se espera al presidente de Bolivia, Evo Morales, y el canciller de Argentina, Héctor Timerman, entre otros dignatarios.
El líder opositor Capriles había pedido el martes a los mandatarios de la región y representantes no viajar a Venezuela para participar en una actividad que, consideró, se limita a un “juego político” del PSUV.
Moderación a largo plazo
“Lo que suceda el 10 de enero no determinará lo que pase en el largo plazo”, señaló Francisco Rodríguez, economista de Bank of America que predijo el resultado de los comicios de 2012 -donde fue reelecto Chávez- así como de las elecciones regionales, en que el oficialismo se quedó con 20 de 23 estados, a Bloomberg.
“El escenario más probable es un régimen más moderado, ya sea con la oposición o el chavismo. Si ese proceso comienza el 10 de enero o toma más tiempo es relativamente menor”, aseguró.
Antes de partir a operarse a Cuba, Chávez había ungido como su sucesor al vicepresidente Nicolás Maduro y pidió a sus seguidores votar por él en caso de nuevos comicios.
Los sondeos señalan que el líder opositor Henrique Capriles, que perdió la elección en octubre ante Chávez, vencería a cualquier representante del oficialismo en caso de comicios.
Rodríguez está pidiendo a los inversionistas tener una visión de largo plazo, con la perspectiva de que se terminarán algunas de las políticas que han llevado a la nacionalización de más de 1.000 empresas desde que Chávez asumió en 1999.
El analista asegura que sin importar quién esté en el poder, Venezuela devaluará el bolívar y recortará el gasto público para mejorar las finanzas del país. De hecho, la devaluación de la moneda, una medida que se esperaba para comienzos de este año, ha sido aplazada de forma indefinida ante la ausencia de Chávez.
El economista y profesor de la escuela de negocios IESA, José Manuel Puente, señaló a Efe que existen cuatro desequilibrios económicos que exigen una devaluación: el creciente mercado negro, el “boom de importaciones” de 2012, los problemas con la liquidez de reservas del Banco Central de Venezuela (BCV) y el alto déficit fiscal del gobierno.