El domingo 6 de julio de 2014, aparecieron en la prensa local sendos insertos que pregonaban “reforma a la reforma tributaria”. El autor de las publicaciones era el economista Bernardo Fontaine, quien, mientras emprendía su ofensiva comunicacional en los medios, ese mismo fin de semana se reunía en la casa de su hermano, el también economista Juan Andrés Fontaine, con el ministro de Hacienda de entonces, Alberto Arenas, y el subsecretario Alejandro Micco.
Los hermanos Fontaine Talavera representaban en la mesa técnica de negociación a los parlamentarios de RN, y fueron clave en el cierre del acuerdo entre el segundo Gobierno de Bachelet y la derecha para aprobar la reforma tributaria de ese año. Pese a los cuestionamientos que aún persisten a esa reforma, incluso de los mismos Fontaine, tras esas negociaciones se eliminó la idea de reemplazar el sistema tributario por uno de “renta atribuida” y se logró que se mantuviera parcialmente la integración.
Los Fontaine fueron parte importante de la “cocina” que en esos días hizo famosa el entonces senador DC, Andrés Zaldívar, como la instancia en que se cerró el acuerdo.
Hoy, once años después, Juan Andrés Fontaine (71) y Bernardo Fontaine (61) se encuentran en veredas distintas. En mayo pasado la carta presidencial de Chile Vamos y Demócratas, Evelyn Matthei, presentó a un equipo de 40 economistas que apoyan su candidatura, entre ellos, al exministro de Economía y de Obras Públicas en los gobiernos de Sebastián Piñera, Juan Andrés Fontaine. Este lunes, en tanto, el abanderado de Republicanos, José Antonio Kast, presentó como nuevo miembro de su equipo al exconvencional constituyente, Bernardo Fontaine.
Aunque ambos economistas en 2014 asesoraron a RN, ninguno de los dos es militante de ese partido. De hecho, Juan Andrés fue gremialista y es considerado más cercano a la UDI. A su vez, cuando en 2021 se eligió la primera convención constitucional, Bernardo compitió en cupo de Renovación Nacional, pero como independiente.
Los Fontaine siempre estuvieron ligados a la vida pública. Son dos de los siete hijos de Arturo Fontaine Aldunate, exdirector de El Mercurio y ex embajador de Chile en Argentina.
Juan Andrés y Bernardo estudiaron ingeniería comercial y Economía en la Universidad Católica. Y el primero viajó luego a Estados Unidos para obtener su máster en Economía en la Universidad de Chicago. Juan Andrés fue director de Estudios del Banco Central y ministro de Economía en el primer Gobierno de expresidente Piñera y de Obras Públicas y Economía en su segundo mandato. Bernardo, a su vez, había mantenido su actividad principalmente en el sector privado, en directorios y asesorías, pero desde que planteó su oposición a la reforma tributaria de Bachelet, y que terminó negociando, comenzó a ganar mayor visibilidad pública. Algunos dicen que ahí fue que “le picó el bichito” de lo público. Tras su trabajo en la Convención Constitucional de 2021, en 2022 se convirtió en un referente de la campaña del Rechazo en el plebiscito del 4 de septiembre.
En 2018, en el segundo Gobierno de Piñera, a Juan Andrés Fontaine le tocó alinearse con la reforma tributaria que propuso el Ejecutivo, la que buscaba reintegrar el sistema y generar incentivos a la inversión. En esa ocasión, Bernardo Fontaine tomó distancia y apoyó algunos aspectos del proyecto, pero cuestionó la falta de dichos incentivos. Criticó que el Gobierno renunciara muy pronto a rebajar el impuesto a las empresas, que había quedado en 27% con la reforma de la expresidenta Bachelet.
Bernardo Fontaine también fue crítico de la apertura que tuvo el segundo Gobierno del expresidente Piñera a una reforma previsional en que parte de la cotización adicional fuera a solidaridad con reparto. Si bien fue defensor de la necesidad de hacer una reforma, también fue un férreo opositor al proyecto original del Presidente Boric, que también creaba un seguro social con reparto, iniciativa que también se incluía en texto constitucional que se rechazó en 2022.
Fue uno de los líderes del movimiento “Con mi plata no”, que nació con el objetivo de defender la propiedad de las cotizaciones y los fondos previsionales de los trabajadores. El año pasado, con el fin destrabar el debate, fue uno de los impulsores de crear un préstamo de los trabajadores al Estado para financiar pensiones solidarias. El mismo préstamo que hoy Kast propone eliminar.
Distintos apoyos
“Conozco lo que podría ofrecer Evelyn Matthei, y me parece que va en la línea correcta, precisamente, para generar un auge de inversión, que es lo que genera una aceleración de la actividad económica y particularmente del empleo”, dijo en junio pasado a Señal DF, Juan Andrés Fontaine.
Aunque aclaró que no tiene ningún rol en el comando, resaltó su cercanía con la candidata. “Creo a pie juntillas que Evelyn Matthei tiene realmente la voluntad de tomar el toro por las astas en esta materia”, agregó.
Distinta es la posición de Bernardo Fontaine, quien sí se integró al comando de José Antonio Kast, incluso con miras a formar parte de un eventual gobierno. “Este equipo lleva meses diseñando propuestas, afinando planes para que, si los chilenos nos dan el honor y la confianza de gobernar el país, el cambio se sienta desde el día uno”, dijo en un video que el comando subió a X.
En su presentación sostuvo que Kast “es el presidente que Chile necesita hoy y veo que aquí está la fuerza y la decisión del cambio”.
“Chao al préstamo”
Una de las propuestas más polémicas del programa de Kast fue “Chao al préstamo”, que plantea eliminar el préstamo al Estado que harían los cotizantes y que se estableció con la reforma previsional aprobada en el Congreso a inicios de este año.
Tanto desde el oficialismo, como algunos en la oposición, cuestionaron reabrir un debate que estaba cerrado y que, según los más críticos de Kast, implicaría poner en riesgo los beneficios de la reforma. Kast y Fontaine debieron explicar reiteradamente esta semana que eso no sería así.
“Las vueltas de la vida”, dijo en X el vocero económico de Matthei, Ignacio Briones, apuntando a Bernardo Fontaine: “Fuiste el padre intelectual de la idea del préstamo como forma de destrabar la reforma y hoy lo criticas”.
Fontaine aclaró en la misma red social que lo que busca el programa de Kast es sustituir el préstamo por la emisión de bonos del Estado y que los recursos que los cotizantes entregarían al Estado vayan a sus cuentas individuales. “Chao préstamo mantiene los aumentos de pensión de la reforma”, aseguró.