El
presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lanzó un aviso a los
países que cuentan con importantes superávit comerciales con Estados
Unidos, y dio su apoyo tácito al plan de estímulo de la Reserva Federal
para impulsar la recuperación.
"El mandato de la Reserva
Federal y el mío es que nuestra economía crezca, y eso no es solo bueno
para Estados Unidos. Es bueno para el mundo como un todo", afirmó Obama,
durante una rueda de prensa en Delhi con motivo de su visita a la
India.
La Reserva Federal de EE.UU. anunció el pasado día 3 un
plan de estímulo monetario que le permitirá inyectar 600.000 millones de
dólares en el sistema para facilitar los créditos e impulsar la
recuperación del país.
La medida tendrá como consecuencia una
probable depreciación del dólar frente a las principales divisas
internacionales, lo que ha atraído las críticas de las autoridades
alemanas, que temen los efectos sobre sus exportaciones.
Tras
meses de críticas de las autoridades estadounidenses sobre la política
monetaria de China, Obama deberá ahora defender la de su país el
miércoles en la reunión del grupo de los veinte (G-20) en Seúl, aunque
adelantó ya hoy las bases de su opinión.
"No podemos continuar
manteniendo situaciones en las que algunos países mantienen fuertes
superávit mientras otros tienen fuertes déficit. Los ajustes de los
tipos de cambio llevar a un crecimiento más equilibrado", dijo.
"Todos los países están preocupados ahora por lo que hacen los otros,
pero la línea de flotación debe ser (pensar) que todos los países del
G-20 se beneficiarán si la economía de Estados Unidos crece", concluyó.