Cardenal Francisco J. Errázuriz
Como un hombre de fe, con espíritu y de gran amor a Jesucristo definió a Ricardo Claro, el cardenal Francisco Javier Errázuriz.
“Era
un hombre de amor a la Iglesia y a las costumbres cristianas de nuestro
pueblo. También apoyaba al Monasterio de Auco, la fundación que existe
junto a Santa Teresita de los Andes. Es una personalidad muy notable y
completa, que gozó del reconocimiento de los grandes constructores de
nuestra patria”, añadió.
Padre Luis Eugenio Silva
La contribución de Ricardo Claro fue en varios aspectos, comentó el
presbítero. “Uno, fue su extraordinaria generosidad, especialmente con
las obras de la Iglesia Católica. Era un convencido creyente y
reconocido por la Santa Sede con altas distinciones y condecoraciones.
También aportó al mantenimiento del patrimonio cultural de nuestro país
y en general del arte. Era un hombre con una sensibilidad por el arte
importante. Además, fue un empresario de gran categoría que hizo
grandes obras con un gran sentido de libertad y modelo en cómo manejaba
sus cosas”, expresó.
Padre John O’Reilly
“Ricardo Claro fue un hombre brillante, inteligente y preocupado del
bienestar de la patria. Visionario en todos los aspectos, con apertura
de mercado en especial con China; coherente en su actuar y pensar, y un
ser muy valiente ya que era más fácil ser políticamente correcto y no
ir contra la corriente. Fue un hombre religioso dedicado a su señora, a
la Patria y a la Iglesia. Además, de su contribución a la cultura y a
la ética, era una persona en constante búsqueda de la verdad. Va a ser
una gran pérdida. El lunes logró despedirse de sus más amigos en el
Teatro Municipal. Se veía contento”, expresó.
Padre Renato Poblete
“Este es un sentimiento de cierto dolor, pero también de alegría
porque va a encontrarse con un padre, que es el Padre Dios, por eso
tenemos que estar tranquilos y esperar que su juicio sea muy bondadoso.
Fue un hombre que hizo mucho bien. Aunque tenía un carácter difícil,
creo que Dios lo va a tener muy seguro y junto a sí. Lo conocía hace
más de 50 años, éramos bastante amigos y lo vamos a echar de menos”,
dijo el ex capellán del Hogar de Cristo.
Pedro Pablo Rosso, rector de la PUC
“Ricardo Claro fue un hombre culto y sensible al quehacer académico,
que siempre tuvo una especial preocupación por el cultivo de nuestra
historia e identidad cristiana. Este compromiso lo hizo notar al
hacerse benefactor de importantes proyectos de nuestra universidad. Fue
un hombre extremadamente reservado en su vida privada, pero al mismo
tiempo, muy presente en los desafíos y problemas de Chile”.
Orlando Poblete, rector de la U. Los Andes
“Ricardo Claro fue un chileno excepcional. De reconocida
inteligencia, puso sus talentos al servicio de los más elevados
propósitos. Defendió la fe. Creyó en la libertad y luchó por la
iniciativa privada. Valoró el trabajo y el esfuerzo y con persistencia
creó trabajo y alentó el emprendimiento. Adhirió con fuerza a la
caridad y la entrega, dio y apoyó en silencio, hizo de la riqueza un
instrumento para el bien de miles. Virtuoso, de singular talento, un
caballero cabal, a Ricardo Claro tenemos el deber de recordarlo
siempre”.