Tras el cierre de la transacción con la empresa alemana E.On, mediante la cual ésta transfirió todos sus activos de energía renovable a la también germana RWE, esta última se transformó en uno de los mayores actores de energía renovables en el mundo, con más de 9.000 MW instalados y otros 2.700 MW en construcción.
Fue en ese contexto que la rama de energía renovable de la gigante alemana -RWE Renewables- aterrizó en suelo chileno, abriendo oficinas en el país en mayo de 2019. Sin embargo, su incursión tendrá un abrupto final.
Según confirman fuentes a DF, RWE dejará dos de los mercados por los que apostó hace más de seis años: Chile y México.
Lo anterior, pese a que RWE Renewables abrió oficinas en Chile después de un proceso de análisis profundo en el que se aprobó ingresar también a Japón, México y Australia.
Respecto a las razones de la salida, según trascendió se deberían a una reorganización interna.

Alfredo Zañartu, country manager RWE Renewables Chile.
En la empresa germana no había un juicio adverso al país, sino que al contrario. Hace un año, cuando recién asumió en su cargo como country manager de RWE Renewables Chile, Alfredo Zañartu detalló a este medio que la motivación de la empresa a entrar a Chile era que, a diferencia de otros países, “aquí existe un compromiso compartido de todos los sectores con el desarrollo e incorporación de más energía renovable”.
La compañía tiene una cartera de inversiones de miles de millones de dólares. Ya a fines de 2022 la firma contaba con un portafolio de proyectos eólicos y solares con almacenamiento por 2,8 GW a lo largo de Chile, desde la Región de Tarapacá a la Región de Los Ríos. Así, trabajaban para iniciar las operaciones de parte de dicha carpeta de iniciativas con foco en 2026. De hecho, continuaron su marcha sorteando las dificultades que impuso la pandemia.
Según se comenta, los planes iban según lo programado, en tiempo y forma. Entre otras iniciativas, tienen dos con avances claros: una iniciativa con aprobación ambiental y otra que tiene buenas pespectivas de correr la misma suerte.
A inicios de 2024, la compañía ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) su primer proyecto en Chile denominado “Los Durmientes” con una inversión aproximada de US$ 300 millones, un parque solar fotovoltaico con una capacidad instalada de 214 MW con opción de almacenamiento, que se ubicará en la Región de Antofagasta. Por unanimidad, el 28 de julio del año pasado la Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta aprobó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de la iniciativa, obteniendo oficialmente el 11 de agosto la Resolución de Calificación Ambiental (RCA).
Mientras, el segundo proyecto que ingresó RWE Renewables a evaluación ambiental, este lunes logró luz verde. Se trata del Parque Fotovoltaico Pita Solar –cuya inversión alcanza los US$ 320 millones- que tendrá una capacidad instalada de 184,9 MW más un sistema de almacenamiento (BESS) de 185 MW por cinco horas y se ubicará en la Región de Tarapacá.
Según se consiga en el expediente en el SEIA, este lunes el Servicio de Evaluación (SEA) de Tarapacá publicó el Informe Consolidado de Evaluación (ICE) con recomendación de aprobación para la iniciativa.
Además, la firma se había trazado una apuesta relevante al anunciar en diciembre de 2022 su primer proyecto de hidrógeno verde en la Región de Magallanes, denominado “Vientos Magallánicos”, en la comuna de Laguna Blanca, a 90 kilómetros aproximadamente de la ciudad de Punta Arenas. Este contempla una inversión cercana a los US$ 3 mil millones.
La razones
Consultada por este medio, RWE declinó referirse a su salida. Sin embargo, conocedores dan cuenta de lo que pudo ocurrir.
Según explican, aunque la firma es alemana, dependía de RWE Americas. A través de su filial RWE Clean Energy, RWE es la tercera mayor empresa de energía renovable de Estados Unidos.
En esta unidad de negocios de RWE Global se habrían realizado algunos ajustes en el último tiempo que habrían llevado a la compañía a concentrarse principalmente en EEUU. Esto, mientras en ese país, su Presidente, Donald Trump, ha encendido las alertas al promover políticas que pondrían freno a las energías renovables.
Fuentes descartan que el motivo tras la decisión estuviese en -por ejemplo- la denominada permisología local. Más bien una de las teorías que se barajan es que finalmente Chile y México representan mercados pequeños para las ambiciones de la firma que apunta a ser carbono neutral al año 2040.
Para lograr ese objetivo, la estrategia de la compañía se enfoca en realizar grandes inversiones en energía renovable, principalmente eólica -tanto terrestre como marina-, solar y almacenamiento de alto rendimiento.
Aunque la decisión está asumida en los equipos, la salida total se concretaría completamente durante el primer semestre de este año. Asimismo, se desconocería si habrán ventas involucradas para materializar la salida del país.