En el “campus vertical” del IE University de Madrid, Joaquín Lavín pasa enero y febrero dictando un curso sobre alcaldías a 32 alumnos de 17 países. Pero este año, además de profesor visitante, se ha convertido en un intérprete del nuevo ciclo político y económico chileno ante el empresariado español.
El exalcalde de Las Condes ha participado en al menos cuatro encuentros con inversionistas en Madrid, organizados por distintas instituciones: la Fundación Chile España, la consultora LLYC (Llorente y Cuenca), y otras firmas como la consultora Gain, además de reuniones privadas con empresarios. En uno de esos desayunos estuvieron presentes representantes de compañías con inversiones en Chile como Repsol, Acciona, Mutua Madrileña, Grupo San José, Grupo Prisa, Grupo Puentes, Adminex, Inside Securities, además de Raven y Mirlo.
No es la primera vez que Lavín realiza este trabajo; sin embargo, la entrante administración de José Antonio Kast ha motivado un mayor interés por Chile de parte de los empresarios ibéricos, por lo que aumentaron la cantidad de reuniones.
En ese contexto, el abanico de sectores en los que los españoles ponen los ojos en nuestro país es amplio: energías renovables, solar y eólica, concesiones de carreteras, hospitales y cárceles, telecomunicaciones y tecnología, junto a empresas chilenas del rubro tecnológico instaladas en Europa.
Su principal inquietud sería la permisología de nuestro país. En las reuniones los inversionistas describen demoras en la tramitación de proyectos y años de espera en obras concesionadas, por lo que estarían buscando certezas sobre los plazos y condiciones para ejecutar sus inversiones.
Lavín, en sus exposiciones, reconoce ese punto como la principal traba que enfrenta Chile y plantea que la administración de Kast abre una oportunidad para revertirla. En ese sentido, sostiene que el Gobierno entrante tendría un enfoque más orientado a reducir la permisología y bajar impuestos, ya que el próximo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, está más centrado en la microeconomía y es conocedor de las industrias, lo que le permitiría abordar de manera más directa los obstáculos regulatorios.
En esas reuniones también plantea que Chile está bien posicionado en el escenario económico y geopolítico actual por tres razones: sus recursos naturales estratégicos, como el cobre y el litio, claves para baterías, almacenamiento e infraestructura ligada a la inteligencia artificial, además del potencial en energías solar y eólica; su clima mediterráneo, que en un contexto de cambio climático en el hemisferio norte se transforma en una ventaja comparativa para consolidarse como potencia exportadora de alimentos; y su ubicación frente al Pacífico, que podría convertirlo en una salida estratégica hacia Asia para países como Argentina y Brasil.