El estudio analizó las inversiones en el sector sanitario entre 2020 y 2025, tiempo en el que el capital privado en salud alcanzó los 2,87 billones de dólares a nivel global. De los cuales la gran mayoría no se destina a las mujeres, de hecho, según el informe, las empresas centradas exclusivamente en salud femenina captan menos del 1% del total de la financiación privada del sector sanitario.
Además, de esa pequeña parte, cerca del 90% se dirige solo a tres áreas: salud reproductiva, atención materna y cánceres que afectan a la mujer. Mientras tanto, otras condiciones como la menopausia, la endometriosis, la salud menstrual o el síndrome de ovario poliquístico reciben menos del 2% del financiamiento.
Según el informe esta falta de inversión tendría consecuencias directas en la calidad de vida de las mujeres, quienes aunque viven más que los hombres, pasan un 25% más de su vida con problemas de salud o discapacidad.
De hecho, el estudio dice que cada año las mujeres pierden alrededor de 75 millones de años de vida saludable a nivel global debido a enfermedades que están poco investigadas para sus cuerpos. Por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre las mujeres, pero con frecuencia se diagnostican tarde porque los estándares clínicos se basan en estudios realizados mayoritariamente en hombres.
Aun así, el informe detecta señales de crecimiento: En 2024 las startups de salud femenina captaron unos 2.600 millones de dólares, un 55% más que el año anterior.
Por último, los autores indican que solo mejorar la prevención y el tratamiento de la menopausia, osteoporosis, Alzheimer y enfermedades cardiovasculares en mujeres podría generar más de 100.000 millones de dólares en oportunidades de mercado solo en Estados Unidos para 2030.