El largo camino de Buscalibre para pasar los US$ 100 millones y el nuevo desafío en Europa
Buscalibre está en el top 3 de catálogos más grandes del mundo en español y está con un pie puesto en Europa para entrar al mercado anglosajón. Eso es hoy. Pero el camino ha sido largo: estuvieron al borde de la quiebra, trataron de ser un marketplace generalista y no se pagaron sueldos por cuatro años. Aquí los capítulos de Buscalibre en voz de su CEO Boris Kraizel, en un nuevo episodio del podcast MAS Pitch.
Por: Juan Pablo Silva
Publicado: Sábado 27 de diciembre de 2025 a las 20:50 hrs.
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“A diferencia de muchos emprendedores que dicen ‘desde chico vendía limonada fuera de mi casa’, mi caso no fue así. Yo no tuve el bichito del emprendimiento hasta la universidad” confiesa Boris Kraizel, quien viste short y polera para esta entrevista, y se denomina alguien hiperquinético. Hace todo tipo de deportes -especialmente con raquetas- y pilotea aviones.
Su primer emprendimiento, cuenta en el podcast MAS Pitch, fue en sus 20 cuando en un viaje a Estados Unidos vio como proliferaban las gift cards de todo tipo: para juegos de PlayStation, para compras en la App Store, etc. Con su hermano, al ver que esto no existía en Latinoamérica, decidieron replicar el negocio. “Fue nuestra primera puerta a entender lo que significaba ir a tocar la puerta y rogarle a alguien que te desarrollara software”, afirma.
Tras cinco años de trabajo vendieron la firma, Give Card, a una familia metida en el mundo transaccional que quería desarrollar un negocio de tarjetas de prepago. Pero culturalmente no lograron congeniar con los nuevos dueños, por lo que el ingeniero civil de la UC al poco tiempo salió. Su socio también.
“Sacamos algo de plata, no es que nos hicimos ricos ni nada por el estilo, pero me permitió entrar en Buscalibre. El gran duelo fue renunciar a lo que uno había estado trabajando cinco años. Pero para mí era tan tan importante el tema de la libertad y estaba tan seguro de que esto no era lo que quería, que fue duro. Te pega en el ego porque te sacaron de la empresa que creaste, pero al final yo creo que fue lo mejor que me pudo haber pasado”, dice.
Entrada a Buscalibros
En paralelo, su amigo del colegio y universidad Eduardo Stekel estaba creando Buscalibros. En 2009, Kraizel ya había salido de Give Card y buscaba su próximo desafío. Veía la oportunidad que existía en el mundo del e-commerce, algo en lo que Stekel no tenía tiempo de hacerse cargo. Se asociaron y empezaron a mutar de un marketplace de libros al mundo del retail, contactando a las editoriales.
En una época en que no abundaban las empresas tecnológicas en Chile, los fundadores de Buscalibros tenían pocos referentes y mentores. En ese momento fue clave su entrada a la red de Endeavor. Ahí, dice el CEO, conoció a pares que estaban en su misma situación, como los fundadores de Needish (posteriormente Cornershop) y a Sebastián Valin, fundador de Compara. Además, decenas de empresarios consolidados le dieron consejos.
En 2012, con el auge de los libros digitales, los socios optaron por una nueva estrategia. Algo similar había hecho Amazon.
“Nosotros éramos buenos para logística, tecnología, para almacenar, para despachar. Y dijimos, ‘el libro va a desaparecer’. En ese tiempo empezamos a vender de todo”, asegura.
Levantaron cerca de US$ 2,5 millones con Aurus Capital y pasaron a ser un marketplace generalista, vendiendo televisores, refrigeradores, etc. Se convirtieron en Buscalibre.
- ¿Qué te hacía pensar que podías vender un refrigerador mejor que Falabella o Ripley?
- Es la pregunta que hasta el día de hoy nos hacemos. Nosotros creíamos que teníamos el el beneficio de la tecnología, que la manejábamos nosotros. Pero éramos muy ingenuos. Tratamos de armar esta cuestión gigante que era competir con los más grandes, descontrolado. Y de repente nos vimos después de ocho o nueve meses sin nada: sin un negocio que funcionara, sin plata, con un equipo bueno pero descontrolado. Y ahí vinieron los años duros, el aprendizaje de verdad.
En menos de un año se acabó todo el capital levantado.
Vuelta al foco
Ese choque con la realidad los llevó a cambiar roles. Kraizel, que hasta entonces era gerente comercial, pasó a ser gerente general .
Vinieron entonces los años más duros, “donde empiezas a tener choques con tu socio, que además era mi amigo”, cuenta. “Y esa presión de crecer rápido sin tener claro qué hacer nos hizo decidir cerrar todo. Fue durísimo. Cerramos toda la nueva línea y volvimos al origen, que eran los libros”, agrega.
Estuvieron cuatro años sin sueldo. “Recuerdo caminatas con otro de los socios, vueltas a la manzana angustiados, diciendo ¿qué vamos a hacer?¿cómo salimos de esta?”, declara el ingeniero.
Ese golpe con la realidad les hizo ver para lo que realmente eran buenos, y que en el negocio de sólo libros, había una oportunidad. “Entonces tener este catálogo de libros en español de muchos países de habla hispana, que cada uno tiene su catálogo propio, autores propios conectados, era algo que nadie estaba haciendo”, reflexiona el emprendedor.
Actualmente venden libros en más de 40 países, y según su fundador, Buscalibre está en el top 3 de los catálogos más grandes de libros en español del mundo. Venden más de US$ 100 millones.
Entrada a Europa
Kraizel dice que no sabría qué hacer si venden la empresa. Se entretendría por un tiempo, asegura, porque está lleno de hobbies, pero cuenta que su oficina es el lugar donde desarrolla nuevas habilidades. Allí aprendió a programar, tiene un piano, convive con una impresora 3D, y hoy, señala, está obsesionado con Repplit creando aplicaciones con AI. Ha creado más de 20.
Además, tiene un nuevo desafío: la apertura de Buscalibre en Europa.
“¿Se acuerdan de bookdepository, la empresa que compró Amazon y que tenía de lema ‘free shipping worldwide’, y despachaba libros a todo el mundo con sede en Inglaterra?”, pregunta. “Amazon la cortó después de la pandemia”.
Ahí, dice, los socios vieron una oportunidad. Hace algunos años, cuenta Kraizel, los contactaron de Bookdepository para pedirles surtirlos de libros en español. “Ahí tuve muy buena onda con dos tipos, uno de ellos llamado Andy”, relata.
Cuando se enteró de que la empresa inglesa había cerrado, le escribió, y empezaron a tener una relación. “Y así, tras dos años, esto se transformó en que abrimos una operación, tenemos un warehouse (bodega) en Inglaterra y Andy es el country manager de Book Delivery (la filial europea de Buscalibre). Ya estamos despachando a Europa del Este, Australia y Asia y queremos tener el catálogo de libros en inglés top ten del mundo”, agrega.
Motivado como en el primer día, Kraizel tiene una nueva meta, y quiere dejar la huella de Buscalibre en todo el mundo.
Escucha el capítulo completo en Spotify MAS Pitch.