Desde el 1 de enero de 2024, está vigente el convenio que evita la doble imposición a nivel tributario entre Chile y Estados Unidos, acuerdo que se aprobó tras más de una década de trámite legislativo en ambas naciones.
Un paso clave, dado que el pacto establece beneficios para las inversiones que se realicen entre ambos países, como rebajas de impuestos o exenciones a algunas operaciones del pago de gravámenes.
Si bien 2024 pareciera ser un ejercicio lejano en el año calendario considerando la reciente bienvenida a 2026, apenas durante 2025 se pudo tener una aproximación inicial del efecto de dicho acuerdo.
Esto, ya que en la Operación Renta 2025, basada en la información del ejercicio previo, los contribuyentes informaron al Servicio de Impuestos Internos (SII) el monto de las inversiones en EEUU por primera vez desde que rige el convenio. Y se nota una diferencia respecto al panorama previo.
Según los datos del formulario N° 1929 sobre operaciones en el exterior -obtenidos vía Ley de Transparencia- los chilenos le informaron a la autoridad inversiones que ascendieron a más de US$ 41 mil millones durante 2024 ($ 37.172.981 millones). Esto implica un aumento de 25% respecto a lo declarado un año antes, cuando el convenio no estaba vigente todavía.
Ahora, analizando la serie histórica, el monto declarado en 2025 es superior en 51,4% a lo informado en 2021 (ver gráfico).
Andrea Bobadilla, directora del Grupo Tributario de AZ “El efecto novedad del convenio ya se sintió, lo que viene ahora es una fase de consolidación, con patrimonios familiares y empresas que empiezan a incorporar EEUU como un componente estable y recurrente de su portafolio de inversiones”.
Los beneficios
Acorde con los antecedentes del SII, solicitados por el estudio Albagli Zaliasnik (AZ), 32.757 contribuyentes chilenos informaron inversiones en EEUU durante el ejercicio comercial 2024. Para hacerse una idea, 42.674 personas y empresas chilenas llenaron ese formulario para declarar inversiones en el período.
La directora del Grupo Tributario de AZ, Andrea Bobadilla, explicó que las cifras dan cuenta de una tendencia de más largo plazo, ya que los inversionistas chilenos vienen diversificando cada vez más sus patrimonios hacia mercados desarrollados, y EEUU, como principal mercado financiero del mundo, ocupa un lugar natural en esa estrategia.

Foto: Julio Castro
Segundo, argumentó, la entrada en vigor del convenio para evitar la doble tributación con EEUU en 2024 “cambia de manera relevante el costo tributario de esa decisión. Menores tasas de retención y mayor certeza jurídica hacen que en la práctica EEUU pase a ser más competitivo frente a otras jurisdicciones”.
Y tercero, enumeró la abogada, desde la mirada tributaria y de cumplimiento, la propia existencia del convenio y de sus beneficios genera un incentivo “claro” para regularizar patrimonios que ya estaban en el exterior, pero que no se habían informado en el formulario 1929.
“En otras palabras, no todo el aumento responde a nuevos capitales que salieron desde Chile, sino que una parte importante tiene que ver con mejor cumplimiento, más transparencia y con contribuyentes que hoy prefieren estar dentro del sistema antes de enfrentar contingencias innecesarias”, planteó Bobadilla.
Algunos de los beneficios del convenio son, por ejemplo, la reducción del impuesto de retención a los dividendos desde 30% a 5%, la rebaja de la carga total a un accionista desde 44,45% a 35%, y que los servicios transfronterizos pasarán a estar exentos de las tasas de retención, por citar algunos.
“El efecto novedad del convenio ya se sintió, lo que viene ahora es una fase de consolidación, con patrimonios familiares y empresas que empiezan a incorporar a EEUU como un componente estable y recurrente de su portafolio de inversiones”, concluyó la especialista.