Desde la Oficina del Presidente Electo (OPE), en el marco de la instalación del nuevo gabinete y de cara al 11 de marzo, se ha cuestionado durante mucho tiempo la situación de las cuentas fiscales, calificándola en reiteradas ocasiones como una “irresponsabilidad” que obligaría a un fuerte ajuste de US$ 6.000 millones en 18 meses.
Esa meta se ha convertido en uno de los principales desafíos del próximo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien tras su receso estival retomará este martes 17 de febrero sus actividades en la denominada “Moneda Chica”.
Sin embargo, este lunes el Gobierno defendió su gestión presupuestaria y aseguró que la responsabilidad fiscal no solo se mide por el nivel del déficit, sino también por la capacidad de financiar políticas públicas relevantes, como la Pensión Garantizada Universal (PGU).
En un punto de prensa realizado en el Palacio de La Moneda, la vocera de Gobierno, Camila Vallejo -quien estuvo junto al ministro del Trabajo Giorgio Boccardo- abordó las cifras del informe y enfatizó los logros de la actual administración en materia de deuda pública.
“Yo quiero recordar algo que es muy importante. Este gobierno garantizó el menor aumento de la deuda pública de los últimos cuatro gobiernos (…) Eso significa que estamos reduciendo los costos asociados a los pagos de las tasas de interés por concepto de deuda a la futura administración. Estamos hablando de un ahorro de alrededor de mil millones de dólares”, sostuvo.
Vallejo agregó que “tuvimos el nivel más bajo de aumento de deuda gracias a la responsabilidad fiscal de este gobierno. Entonces, el gasto contenido y menos deuda -o menos crecimiento de deuda- evidentemente, es la demostración de que hay una responsabilidad fiscal que va a garantizar que el próximo gobierno disminuya los gastos por intereses de pago de deuda”.
La ministra también abordó el financiamiento de la Pensión Garantizada Universal, señalando que la política heredó un déficit significativo en la adminitración anterior a ellos de 2 mil millones de dólares. "Dos mil millones de dólares que no estaban para pagar la PGU, que no estaban en ninguna parte y que tuvimos que buscar la manera con reasignaciones y ajustes presupuestarios para financiar la PGU que se había aprobado”.
En ese contexto, defendió el esfuerzo de ordenamiento fiscal realizado durante el mandato. “Cuando hablamos de responsabilidad fiscal, no nos olvidemos de todo lo que tuvimos que hacer fiscalmente para poder cuadrar y ordenar la caja fiscal”.
Y cerró: “Este fue el gobierno que tuvo que contener el gasto, que logró un superávit fiscal (...). Pero además teniendo que financiar cosas que no estaban financiadas cuando llegamos. Yo llamaría a ver ese panorama”.