Una nueva foto de pobreza dejó la última entrega de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2024, tan esperada por el mundo público y académico.
Desde el Centro Cultural La Moneda, la ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, y la subsecretaria de Evaluación Social, Paula Poblete, dieron a conocer que el 17,3% de la población vive bajo la línea de pobreza por ingresos.
El número puede sorprender al ser de dos dígitos, pero este corresponde a un nuevo cálculo metodológico que sube el estándar de medición y la actualiza. Es decir, la medición es más exigente, lo que hace más alta la cifra, pero no significa que haya aumentado la pobreza.
De hecho, indica una disminución de 3,2 puntos porcentuales respecto a 2022, el último año en que se había realizado el sondeo, ya que bajo esta misma vara la pobreza en 2022 sería de 20,5% y de 22,5% en 2017.
Así, son 592.331 personas las que salieron de la pobreza.
Con esto, se calcula que 3.478.364 personas viven por debajo de la línea de pobreza. Mientras que el 6,9% vive en pobreza extrema, correspondiente a 1.381.221 chilenos.
Calculado con la metodología anterior, que indicaba que la pobreza en 2022 era de 6,5%, habría bajado a 4,9%.
La Casen 2024 también reveló los ingresos de los chilenos El promedio mensual autónomos -correspondiente a todos los pagos que recibe el hogar, tanto de trabajo como de propiedad de los activos- es de $ 1.456.694. Sin embargo, en el caso del primer decil de la población es de $ 93.302, lo que significa una baja respecto al 2022 cuando era de $ 103.485.
Además el subsidio monetario promedio mensual en el país es de $ 84.573, monto que sube cuando se trata del 20% más vulnerable, alcanzando los $ 211.779 y siendo más altos que en la medición anterior de $ 174.969.

Además, un 17,7% se encuentra bajo la línea de pobreza multidimensional -es decir, cuando no se logran alcanzar condiciones adecuadas de vida en cinco dimensiones de calidad de vida. Con esto, se calcula que 3.472.261 personas y 938.821 hogares. tienen alguna carencia.
En tanto, el 6,1% está en pobreza severa, que es la intersección entre carencia por ingresos y multidimensional.
Pobreza en Chile
Al hacer zoom a la pobreza por ingresos, se nota una baja en la vulnerabilidad en casi todos los grupos, menos en aquellos nacidos fuera de Chile -es decir, los extranjeros- que totalizaron una pobreza de 21,9%.
Por sexo de la jefatura de hogar, la pobreza sube a 20,8% cuando se trata de mujeres, mostrando una disminución estadísticamente relevante en comparación a 2022 cuando fue de 24,5%. En el caso de los hombres, corresponde a una tasa de 13,4%.
Por área, el mundo rural sigue siendo más pobre que el urbano, con un 23,2% de incidencia versus 16,5%, aunque siguen siendo más bajos que hace dos años atrás, cuando era de 27,7% y 18,9% por cada uno respectivamente.
Además, las regiones que superan el promedio nacional de pobreza por ingresos son La Araucanía (28%), Ñuble (24,5%), Maule (24%) y Los Ríos (22,2%). Mientras que aquellas que están por debajo de la tasa son Magallanes (10,4%), Metropolitana (12,8%), Aysén (14,1%) y Antofagasta (15,5%).

Nueva metodología
La nueva metodología fue realizada por la Comisión Experta Asesora Presidencial para la Actualización de la Medición de la Pobreza, compuesta por Osvaldo Larrañaga; Alejandra Abufhele; Emmanuelle Barozet; Gonzalo Durán Sanhueza; Sylvia Eyzaguirre; Paulina Henoch; Andrés Hernando; Juan Cristóbal Romero; Amanda Telias; y Rodrigo Yáñez Roja.
Se entregaron diferentes propuestas para la medición tanto por ingresos como multidimensional.
Entre las principales incorporaciones para el cálculo de pobreza por ingreso está la eliminación del uso del alquiler imputado dentro del cálculo de ingresos y aplica líneas diferenciadas para hogares arrendatarios y no arrendatarios de $ 237.094 y $ 352.359, respectivamente. También se incorporó una canasta básica saludable, que reduce en un 50% la presencia de alimentos ultraprocesados.
No obstante, mientras que la comisión recomendó usar la Encuesta de Presupuesto Familiar VIII, se decidió realizar la EPF IX como base para la conformación de las nuevas líneas de pobreza.
En el caso de la pobreza multidimensional, se mantienen las cinco dimensiones de análisis, se eleva el número de indicadores de 15 a 20, con ponderaciones iguales para cada uno, y se establece un umbral de pobreza estrictamente superior al 20% de carencias.