Académicos de la Universidad Católica llevarán a cabo un proyecto piloto interdisciplinario que estudia por primera vez la potencial existencia de agua congelada y almacenada bajo el suelo de altas montañas. La investigación se desarrollará en una explanada conocida como Canchas de Carreras, cerca del centro de ski La Parva, y busca confirmar si se trata de un reservorio que podría tener un impacto relevante frente al cambio climático y el déficit hídrico prolongado.
Hasta ahora, los estudios y políticas públicas relacionadas con temas hídricos se han concentrado en glaciares y nieves de altas montañas, dejando prácticamente inexplorado al permafrost. Según Juan Luis García, académico del Instituto de Geografía de la UC e investigador responsable del proyecto, ello se debe a que el permafrost no es visible en la superficie a diferencia de los glaciares y que su caracterización es más compleja. Eso refuerza la necesidad de avanzar en este tipo de investigaciones.
“El proyecto no contempla la extracción del recurso, sino su estudio y caracterización, de una manera análoga a como se investigan los glaciares por su interés estratégico como reservas de agua dulce”, señaló el investigador a Diario Financiero.
Asimismo, comentó que de resultar exitosa la investigación, el siguiente paso sería validar y escalar la metodología hacía otras áreas altoandinas que presenten condiciones familiares, por lo mismo esto es un proyecto que contempla varios años, aunque declinó mencionar plazos precisos.
La investigación se desarrolla en el sector de Canchas de Carreras, en un terreno plano ubicado en las nacientes del río Mapocho, en la cordillera de Santiago, comuna de Lo Barnechea, a una altitud aproximada de 4.100 metros sobre el nivel del mar, zona con condiciones favorables para la presencia de permafrost.
El proyecto piloto es financiado por Avanza UC, en el marco del Plan Estratégico y el Sueño UC. Es liderado por académicos de la Universidad Católica, con Juan Luis García como investigador responsable, y Francisco Suárez, profesor de Ingeniería Hidráulica y Ambiental UC, como investigador principal. Además, el equipo cuenta con la participación de Marco Pfeiffer, profesor de la Universidad de Chile, y Daniel Czerwonka-Schröder, académico de la Bochum University of Applied Sciences (Alemania).
El futuro del “agua sólida”
Según detalló Francisco Suárez, si se confirma la existencia y características del reservorio de “agua sólida” los principales beneficiarios potenciales serían las cuencas hidrográficas con nacientes altoandinas, dado que estas aguas contribuyen a sostener los causales base de los ríos. Por lo mismo, los beneficios se extenderían a usos de consumo humano, ecológico e industrial, menciono a Diario Financiero.
Suaréz también señaló que la evidencia científica contribuye directamente a una mejor protección de estos reservorios, lo que permite tomar decisiones más informadas, transparentes respecto del uso y resguardo de los recursos hídricos. El proyecto incluye geofísica de superficie, sensores térmicos y escaneo láser terrestre de alta resolución. Esta estrategia permitirá identificar la presencia de hielo subterráneo, estimar su profundidad y determinar su rol en el balance hídrico de las cuencas.
"Cualquier discusión futura sobre gestión debe basarse en evidencia científica, respetar los tiempos naturales del sistema y priorizar la protección de los frágiles ecosistemas de alta montaña, especialmente en un contexto de cambio climático”, añadió Suárez.