El próximo 30 de enero es una fecha que está destacada en el calendario del Gobierno entrante y el saliente.
En aquella jornada, la Dirección de Presupuestos (Dipres) del Ministerio de Hacienda entregará los resultados de la ejecución presupuestaria del mes de diciembre, con lo que ya se cerrará el ejercicio fiscal -de forma preliminar- del año 2025.
Cierre que se da en un momento complejo y en medio de una transición entre administraciones donde la situación de las finanzas públicas ha sido uno de los principales focos de tensión entre el Gobierno de Gabriel Boric y el que encabezará José Antonio Kast. Muestra de esto último fue la reunión en La Moneda del jueves de la semana pasada, donde el futuro Ejecutivo pidió poner en pausa la discusión de los proyectos de sala cuna y el que reemplaza el Crédito con Aval del Estado (CAE) a la espera de conocer cuán estrecha será la situación presupuestaria.
¿Cuán cuesta arriba se ve el panorama? Un reporte del Centro de Políticas Públicas de la Facultad de Economía y Gobierno de la Universidad San Sebastián responde a la interrogante, anticipando de que el déficit estructural del aparato público será mucho mayor a lo anticipado y que los ingresos del Estado estarán muy por debajo de lo que se esperaba.
"La información de ejecución presupuestaria a noviembre vuelve a refrendar el desafiante cierre de año para las cuentas fiscales", señala el reporte elaborado por la investigadora de la USS y exjefa de Administración Presupuestaria de la Dipres, Margarita Vial.
Así, el documento plantea que, en línea con los informes de los meses anteriores, el rezago de los ingresos respecto de lo esperado persiste, ya que la recaudación del Gobierno Central se expande solo un 5% real acumulado entre enero y noviembre, cifra que se ubica por debajo del 6,8% que proyecta el Gobierno.
"Por lo tanto, el cumplimiento de las expectativas del Ministerio de Hacienda para 2025 es compatible con una variación de los ingresos fiscales de 22,5% en diciembre. En consecuencia, probablemente el resultado de los ingresos terminará siendo desfavorable e implicando un mayor incumplimiento de la meta de balance estructural", adelanta el texto, que apunta a un saldo negativo en torno a 3% del PIB, lo que contrasta con la meta de 1,6% a la que se comprometió el actual Ejecutivo y la proyección más reciente (-2,2%) en el Informe de Finanzas Públicas -IFP- que acompañó el Presupuesto 2026.
De esta manera, el Fisco incumpliría su meta de balance estructural por tercer año consecutivo.
Al observar la tasa de ejecución de los ingresos, el informe plantea que a noviembre esta se ubicó en 88,1% de la proyección para el año. Esta cifra es inferior al 90,3% promedio para el período 2016-2024, y está por debajo del nivel mínimo del mismo período (88,4%).
Por lo tanto y considerando las tasas de ejecución históricas, los ingresos fiscales en 2025 podrían ser inferiores a lo esperado por el Ejecutivo en más de US$ 2.000 millones, y, asumiendo la ejecución del 100% del gasto, el déficit estructural se situaría alrededor del 2,8% del PIB, proyecta la USS.
Preocupación en "La Moneda chica"
El mayor deterioro fiscal a lo anticipado es visto con preocupación por el equipo que encabezará el Gobierno a partir del 11 de marzo, ya que implicará ajustar los planes para el inicio de mandato y asumir un recorte del gasto público probablemente más pronunciado para estabilizar las cuentas fiscales.
Durante la campaña, el equipo económico de Kast, encabezado por el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, comprometió un recorte de gasto por US$ 6.000 millones en un período de 18 meses. Ya en la etapa final de la campaña, se abrió a discutir la gradualidad de dicho ajuste, en medio de críticas de parte de economistas de Chile Vamos por la factibilidad de realizar tamaño recorte del Presupuesto en un plazo tan acotado.
La situación presupuestaria ha sido uno de los temas que han tocado los ministros entrantes con los salientes de la administración Boric en los primeros acercamientos para el proceso de transición, lo que -señalan fuentes- ha generado tensiones entre las partes. También fue conversado el jueves pasado en La Moneda por el jefe de Estado actual y el que asumirá el 11 de marzo.
La advertencia del CFA
En paralelo a todo lo anterior, uno de los actores que ha levantado alertas por un nuevo incumplimiento de la meta fiscal ha sido el Consejo Fiscal Autónomo (CFA).
Muestra de lo anterior es que en la reunión que sostuvieron los consejeros a mediados de la semana pasada se sinceró la preocupación por un déficit que será mayor a lo previsto.
"El Consejo analizó la ejecución presupuestaria a noviembre de 2025 publicada por la Dirección de Presupuestos (Dipres), destacando que las nuevas cifras confirman las preocupaciones previamente expresadas por el Consejo, en tanto muestran un probable desvío adicional al déficit estructural estimado por la Dipres en el Informe de Finanzas Públicas del tercer trimestre de 2025", señala el acta del Consejo de la reunión del miércoles 14 de enero.