Por Gonzalo Cerda M.
“Nos parece insólito que el Banco Central todavía esté esperando, no sabemos qué está esperando, ¿que corra sangre o algo por el estilo?”. De esta forma el presidente de la Asociación de Exportadores de Frutas de Chile (Asoex), Ronald Bown, realizó un llamado tanto a la autoridad monetaria como al gobierno para que definan lo que él calificó como “una política exportadora para el país”. Según Bown, el sector atraviesa una problemática de carácter estructural por la caída del tipo de cambio, donde las pérdidas alcanzarían -sumando los dos años anteriores-
US$ 770 millones, si se considera que para este año, Asoex proyecta pérdidas por sobre los US$ 330 millones. “Nosotros creemos que el Banco Central ya debiera haber intervenido, y eso es lo que estamos solicitando y queremos que lo analice”, agregó Bown.
Respecto del nivel del dólar que dejaría tranquilo al sector, el dirigente explicó que “este debe estar en línea con los fundamentos de la economía (...) eso puede ser
$ 500 - $ 550, eso da lo mismo pero hay que definir qué es lo que queremos como país, porque lo que hay hoy es la nada misma respecto de lo que es el futuro, estamos preocupados del corto plazo y no del desarrollo del país”.
Asumir las responsabilidades
Si bien Bown reconoce que la autoridad ha hecho esfuerzos desde el punto de vista del gasto fiscal y también desde la mesa de competitividad del Ministerio de Agricultura no es suficiente. “Queremos que se defina una política país y si eso significa que vamos a tener que pensar en cerrar nuestra actividad, bienvenido sea del punto de vista de saberlo a tiempo”, agregó. Según el dirigente, el país está desarrollando un crecimiento “poco armónico”, donde se está volviendo a depender del cobre y “eso es malo para el país”.
A su juicio, en las últimas dos intervenciones que ha realizado el ente rector no hubo ningún problema inflacionario ni ningún tipo de pérdida en el patrimonio del Banco Central. “En 2010 cuando durante todo el año se produjo una intervención del Banco Central, los datos fueron claros, por lo tanto, no entendemos que no exista una preocupación. Hoy el tipo de cambio está 2,5% por debajo del valor de intervención del año 2011, y además los costos relativos han aumentado por lo que estamos en una peor situación”, detalló Bown.
En esa línea, señaló que se tiene el derecho de exigir a las autoridades que piensen qué está pasando con el sector y que se entreguen respuestas precisas y contundentes de lo que se está solicitando.
“Merecemos una consideración especial, no estamos pidiendo dádivas ni nada por el estilo y situaciones que son inviables van a tener que considerar su cierre, queremos que tengan la posibilidad de reconvertirse hacia otros sectores”, concluyó Bown.