Por Miguel Bermeo T.
“No iremos a la licitación del aeropuerto”, así de tajante es Francisco Reynés, consejero delegado de la gigante de infraestructuras Abertis. En su estadía en Chile, el ejecutivo visitó las operaciones, luego de haber comprado hace unos meses tres autopistas que manejaba OHL en Chile: Los Andes, del Sol y Los Libertadores.
De hecho, el negocio con OHL, además de un cambio en la estrategia de negocios, es la causa de que Abertis decidiera restarse de la relicitación del terminal aéreo. “Tomamos la decisión de invertir en tres autopistas en Chile y tenemos que tener presente es que una cosa es la voluntad y otra cosa es una posibilidad. (...) No tenemos dinero para hacerlo todo, nos gustaría hacer muchas más cosas de las que hoy capaces de hacer”, indicó.
En ese sentido, las carreteras, dijo Reynés, “no son sólo nuestra prioridad, sino que representan más del 85% de la cifra de negocio del grupo”. Por ello, es que seguirán apostando por él en Chile. “Estamos abiertos a estudiar cualquier proyecto, de una nueva o existente autopista. Si es nueva será desde el marco constitucional”. Una de las metas es tener una autopista urbana en Santiago . El gobierno ha anunciado la licitación de tres: Américo Vespucio Oriente, Costanera Central y Santiago-Lampa. “La alternativa de estar más cerca de Santiago garantiza un negocio más estable”.
Dentro de ese marco, han mirado la postergada autopista Vespucio Oriente. “El interés reside en el hecho de que nuestra experiencia en Chile y nuestro análisis de la situación económica, jurídica y social local nos da mucho confort para seguir invirtiendo”, argumenta.
En todo caso, la operación de carreteras no será el único negocio que buscarán explotar. Están atentos a las oportunidades en el sector de telecomunicaciones con la operación de antenas para televisión digital y telefonía móvil. El interés radica en tres razones: su experiencia en España; porque es el segundo negocio del grupo; y tercero, porque “Chile aún no hizo el cambio y creemos que podemos dar cierta expertise”.
El negocio en Chile
Con todo, Reynés dice que ahora se enfocarán en un punto crucial en Chile: la integración de las nuevas autopistas, que compraron en US$ 267 millones. “Los próximos tres meses se llaman integración. Hay que dedicarle mucho tiempo porque es la actividad de la gestión más compleja”. Reynés cuenta que las carreteras chilenas que operan “son las autopistas que hoy tienen el mayor crecimiento (del grupo), que no quiere decir que son las que ganan mayor dinero”.
Este crecimiento, explica, se mide “según el número de autos que pasan por la vía, el cual es superior entre un 3,5% y un 5% al que pasaba hace un año”. Dice que estas tasas son “comparables al que tenemos en Brasil y superior al que estamos teniendo en Francia, obviamente el de crecimiento de España es también una realidad”.
Agrega que “conforme vamos invirtiendo más en esta parte del mundo, Chile va a pesar cada vez más dentro del cómputo total de nuestras operaciones y, por lo tanto, va a aportar más de lo que aportaba a la realidad global del grupo”.