Chile cerró una segunda temporada decepcionante de ventas de cerezas en China, tras exportar demasiada fruta anticipada al Año Nuevo Lunar, cuando tradicionalmente el consumo alcanza su peak.
Las condiciones climáticas adelantaron la cosecha chilena en unos 10 días, lo que concentró un mayor volumen de fruta en las primeras semanas de embarques, señaló en una evaluación preliminar el Comité de Cerezas de la asociación gremial Frutas de Chile. Al mismo tiempo, un Año Nuevo chino más tardío desplazó la demanda hacia más adelante dentro de la temporada. El grupo no entregó cifras de ingresos.
“Con el Año Nuevo Lunar cayendo tan tarde, la fruta llegó temprano y no puede almacenarse por mucho tiempo”, dijo Víctor Catán, presidente del gremio de productores Fedefruta, agregando que también influyeron estrategias distintas de segregación y embalaje que terminaron pesando sobre los resultados.
Además, Catán afirmó que la industria está “viendo un deterioro del poder adquisitivo de los consumidores chinos, y eso lógicamente afecta las compras de cerezas”
"Período de ajuste”
Los embarques alcanzaron 113,8 millones de cajas, levemente por encima de la proyección inicial de 110 millones, según el comité. Los resultados consolidados finales se publicarán con el cierre formal de la temporada, a inicios de marzo.
“Hay productores que tendrán buenos retornos, retornos aceptables, y otros que tendrán resultados significativamente afectados”, sostuvo Catán. “Esto se debe a la calidad de la fruta, el momento de su llegada y las estrategias comerciales adoptadas”.
La industria está entrando ahora en un “período de ajuste”, indicó el comité, enfatizando que la coordinación y los esfuerzos conjuntos serán claves para sostener la competitividad.
Catán añadió que una de sus mayores preocupaciones son las proyecciones para la próxima temporada, dado que un número relevante de nuevos huertos podría entrar en producción si las condiciones son normales.
“Ya sabemos que el mercado tiene un techo, por lo que debemos definir con claridad las estrategias comerciales a adoptar y los mercados a los que debemos apuntar”, dijo.
En la temporada 2024-2025, una cosecha récord inundó el mercado chino antes de la festividad, presionando los precios y elevando el escrutinio por la calidad, dejando a la industria bajo tensión esta temporada.
Las cerezas son una pieza vital para la economía chilena. Lo que antes era un cultivo de nicho se transformó en una de las exportaciones más valiosas del país, generando más ingresos en 2024 que el litio. La gran mayoría de los envíos se dirige a China, donde la fruta es especialmente apreciada para las celebraciones del Año Nuevo Lunar.
Según la evaluación preliminar del comité, China siguió dominando como principal destino en 2025-2026, pero su participación bajó a 87%, desde 92% en la temporada anterior. El comité describió esta menor cuota como un avance en su estrategia de diversificación hacia otros mercados, entre ellos Estados Unidos.
“El producto final, en general, fue bueno: llegó en buen estado y con buen sabor. Eso fue porque los productores consideraron las recomendaciones realizadas durante el invierno y comienzos de primavera”, señaló Catán. “Los volúmenes estuvieron en línea con las proyecciones, pero eso también refleja que se embaló fruta que, a mi juicio, no debió embalarse porque no era comercialmente atractiva".