“Existe una profunda preocupación en el gremio por la inconsistencia entre los compromisos asumidos por el Ejecutivo y las definiciones finalmente adoptadas en materia habitacional”. Con esas palabras, la Gerencia de Vivienda y Urbanismo de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) inició su análisis sobre la caída en la entrega de subsidios que se proyecta para 2026.
De acuerdo con el documento -elaborado hace algunas semanas y con el que actualmente trabajan los socios del gremio-, el examen de las cifras preliminares para este ejercicio frente a la serie histórica 2022-2025 revela una contracción sin precedentes en la etapa final del Plan de Emergencia Habitacional.
En concreto, los datos oficiales muestran que en 2026 el total de subsidios habitacionales disminuiría un 15,9%, hasta llegar a 161.233 unidades, junto con una reducción cercana al 30% del marco presupuestario medido en UF, “lo que implica un retroceso significativo en los esfuerzos de continuidad y reactivación del sector”.
El gremio subrayó que esta caída no se distribuye de manera homogénea. El análisis temporal indica que la contracción se concentra en los programas orientados al acceso a la vivienda en propiedad -DS49, DS19 y DS01-, mientras que las líneas de mejoramiento, arriendo, leasing y ruralidad se mantienen en niveles similares a su promedio reciente.
Al desglosar las cifras, la CChC advirtió que el programa DS49 registra una caída cercana al 56% en comparación con los subsidios programados para 2025. Esto, pese a que durante la tramitación de la Ley de Presupuestos 2026 existió un acuerdo político que comprometía la entrega de 40.000 subsidios. Sin embargo, la Resolución Exenta N°43 formaliza finalmente solo 19.587 cupos.
“Esta brecha desarticula la planificación de las empresas, contradice el compromiso de reactivación previamente anunciado y pone en riesgo la viabilidad de proyectos que ya se encuentran calificados. Esta cifra es inferior al compromiso político y representa una señal de contracción severa para la industria”, enfatizó el gremio.
En el caso del DS01, el informe señala que en 2026 el programa muestra una reducción relevante respecto del período reciente. Con 16.717 subsidios, se sitúa por debajo del promedio anual observado entre 2022 y 2025, que alcanzó cerca de 18.800 unidades. Por su parte, el DS19 considera para el próximo año 22.000 subsidios, lo que representa una baja significativa frente al promedio de los años anteriores (27.000 subsidios anuales).
“Esta asimetría redefine de facto la orientación de la política habitacional, con implicancias relevantes para la trayectoria de acceso a la propiedad y la planificación del sector privado”, detalló la entidad.
Implicancias para la industria
La Cámara advirtió que, si bien el Ejecutivo ha señalado que la meta de los 40.000 subsidios podría alcanzarse mediante “flexibilidad presupuestaria” y eventuales reasignaciones durante el año, la industria no puede estructurar inversiones ni sostener equipos técnicos en base a compromisos sujetos a gestión futura.
“Una asignación inicial de solo 19.587 subsidios implica que muchos proyectos ya calificados o en etapa final de preparación no obtendrán financiamiento en el corto plazo. Esto contradice otras medidas aprobadas para acelerar la inversión, dejando a las empresas con capacidad ociosa (fábricas paradas o trabajando a media máquina) y costos hundidos”, señalaron.
Otro punto crítico identificado por el gremio es que, si bien se han aprobado herramientas para la habilitación de suelos y glosas destinadas a vivienda industrializada, estas pierden efectividad si no existen cupos suficientes de subsidios para activar los proyectos. A juicio de la CChC, se estaría generando suelo para desarrollos que no contarán con financiamiento para su ejecución.
La Cámara también planteó la necesidad de garantizar que los “ajustes internos” mencionados por la Dirección de Presupuestos no dependan de la subejecución de otros programas -como el DS27 o el DS19-, sino que cuenten con respaldo financiero concreto, evitando una competencia interna por recursos dentro de la misma partida.
Finalmente, el gremio solicitó al Ejecutivo que explicite formalmente el mecanismo y el cronograma administrativo mediante el cual se incorporarán los 20.413 subsidios faltantes para cumplir el compromiso de los 40.000 cupos, precisando si estos dependerán de reasignaciones futuras o de fondos ya disponibles, estableciendo como fecha límite el 31 de marzo.
Asimismo, requirieron que dicha información no se limite a montos globales, sino que distinga si los recursos corresponden a “arrastre 2025” o a “nuevas soluciones” habitacionales. Según la CChC, esta diferenciación resulta clave, ya que el análisis presupuestario muestra que una parte relevante del Subtítulo 33 está comprometida en el pago de obras terminadas y préstamos de arrastre, lo que reduce la capacidad efectiva de iniciar nuevos proyectos.
Desde el gremio, declinaron hacer comentarios al respecto.