POR CONSUELO MEJÍAS SMITH
Cinco enólogas se reunieron en agosto pasado para elaborar un vino creado sólo por mujeres. Paralelamente, un equipo igual de hombres hicieron lo mismo. El resultado fueron dos propuestas diferenciadas por género a las que se denominó Top Winemakers 5x20.
La fórmula consistió en que “cada uno de los cinco enólogos o enólogas que participaron en la creación de una botella, aportó un 20% de vino para la mezcla final”, explicó el gestor de la iniciativa, Rafael Prieto. Y es que el desafío, “era poder unir estilos diferentes, personalidades opuestas, gustos distintos, enfoques enológicos diversos e intentar potenciar la uva de cada viñedo de origen”, detalló.
Cada equipo contó para las catas y sesiones de mezclas entre 15 y 20 muestras de vino diferentes. Estos fueron llevados a libre elección por ellos con el objeto de ser fieles al “nuevo” concepto acordado previamente. Es decir, salir a buscar y hacer en conjunto algo concreto dejando de lado los gustos personales. La única condición a respetar era que una vez que se seleccionara el vino de cada Viña, ese 20% de vino tenía que estar obligatoriamente en la mezcla final.
El resultado fueron dos vinos de colección que preferentemente se sirven con comidas y que ya han entrado a los mercados de Brasil, Canadá y Estados Unidos.
Ellas
Las enólogas que trabajaron en la iniciativa fueron Cecilia Torres, de Viña Santa Rita; Ana María Cumsille, de Viña Altair; Irene Paiva de Viña Vistamar; Macarena Morandé, de Bodegas RE (ex Costa Blanca) y Cecilia Guzmán de Viña Haras de Pirque.
“Desarrollamos una propuesta con identidad y carácter, un estilo de vino que representa de alguna manera la creatividad de las enólogas chilenas”, aseguró Cecilia Torres.
La estructura parte de la cepa Cabernet Sauvignon, lo que permitió potenciar la elegancia y obtener un vino “vivo” en su mezcla final. “Es un vino con buena concentración, balanceado, fresco y de buena acidez. Se desarrolló una propuesta que se alejara del esteticismo enológico, logrando un vino no pretencioso, pero sí honesto, sólido y franco”, puntualizó Torres.
Ellos
Los enólogos que participaron fueron Felipe Müller, de Viña Tabalí; Francisco Baettig, de Viña Errázuriz; Rafael Urrejola, de Viña Undurraga; Marcelo Retamal, de Viña De Martino y Rafael Tirado, de Viña Laberinto. Este último explicó que “obtuvimos un vino fibroso, fresco y bajo en taninos”.
La base fue la cepa syrah, lo que determinó las características del producto.
Lo que viene
El próximo proyecto de Top Winemakers se denomina “100 Barricas”, que reúne a cien viñas chilenas para obtener un solo vino a partir de una mezcla que representará la diversidad de los enólogos, así como de los valles nacionales. La iniciativa será lanzada en 2013.
El primero de los proyectos Top Winemakers fue la Edición Bicentenario que reunió a 10 enólogos nacionales.