La Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Magallanes otorgó la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) al proyecto Minicentral Hidroeléctrica de pasada en el río Guerrico, de la Empresa Eléctrica de Magallanes (Edelmag). La iniciativa, avaluada en US$ 8 millones busca fortalecer la seguridad de suministro en la Provincia Antártica.
La ejecución de esta minicentral, que se instalará a 18 kilómetros al oeste de la ciudad, permitirá robustecer la actual red eléctrica que abastece a Puerto Williams, cuya red asilada opera casi en su totalidad con combustibles fósiles, principalmente a través de motores diésel, cuyo combustible debe ser trasladado vía marítima desde el continente, con los consiguientes costos operativos y riesgos logísticos, medioambientales y comunitarios.
Matriz de generación
La operación de la central permitirá un cambio en la matriz productiva de la zona austral. Tendrá una potencia nominal de 1 MW y por tratarse de una tecnología de pasada (run-of-river), captará el caudal natural del río Guerrico para generar electricidad sin necesidad de embalses, devolviendo el 100% del recurso hídrico a su cauce original en la misma cantidad y calidad.
El proyecto considera además la conexión mediante una línea de transmisión de media tensión de 13,2 kV, integrándose directamente al sistema de distribución de la ciudad. Se estima que esta capacidad será suficiente para cubrir una parte sustancial de la demanda base de Puerto Williams, reduciendo drásticamente las emisiones de CO2.
La iniciativa es impulsada por Edelmag, compañía que posee la concesión y operación de los cuatro sistemas eléctricos aislados de la Región de Magallanes (Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir y Puerto Williams), abasteciendo a más de 70 mil clientes.
Para la empresa, este proyecto no es sólo una inversión en infraestructura, sino un piloto de modernización para zonas extremas. Miguel Castillo, gerente general de Edelmag, destacó que, tras obtener la aprobación ambiental el foco se traslada ahora a la autoridad regulatoria en Santiago. "Ahora debemos gestionar la aprobación en la Comisión Nacional de Energía (CNE) para materializar su construcción", declaró.
Financiamiento compartido
La inversión de esta minicentral, estimada en US$ 8 millones, se estructurará bajo un esquema de financiamiento público-privado, que debiera considerar la participación del Gobierno Regional de Magallanes a través de fondos del Plan Especial de Zonas Extremas, un mecanismo diseñado para viabilizar obras de alto impacto social donde la rentabilidad privada pura podría ser una barrera.
Autoridades locales, como el seremi de Energía, Sergio Cuitiño, y el alcalde de Cabo de Hornos, Patricio Fernández, valoraron la aprobación como un hito de "autonomía energética". La entrada en operación de la central no solo estabilizará las tarifas al reducir la exposición al petróleo, sino que habilitará la capacidad eléctrica necesaria para futuros planes de electromovilidad y el crecimiento de la infraestructura turística y portuaria en el fin del mundo.