El sostenido repunte del turismo y el tráfico aéreo en la Región de Magallanes ha pisado el acelerador de la inversión en infraestructura pública. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) confirmó un desembolso histórico de US$ 162 millones para la ampliación y mejoramiento del Aeropuerto Internacional Presidente Carlos Ibáñez del Campo, en Punta Arenas.
Las autoridades regionales, encabezadas por el seremi de Obras Públicas, José Luis Hernández y el seremi de gobierno, Andro Mimica, anunciaron que durante este año se llevarán a cabo los estudios de ingeniería previos, con el objetivo de iniciar los obras físicas en 2027.
Adelanto de inversiones y el rol del concesionario
Las faenas estarán a cargo del actual operador del recinto, la concesionaria Red Aeroportuaria Austral. Esta sociedad es propiedad en un 70% de Concesionaria de Aeropuertos del Sur SpA (controlada por la administradora de fondos Flacom Asset Management) y en un 30% restante por Cointer Chile, el brazo de infraestructura del grupo Azvi.
La decisión de acelerar el proyecto responde a las métricas del tráfico. Actualmente, el terminal magallánico bordea los 480 mil pasajeros anuales, acercándose a gran velocidad al umbral de los 600 mil usuarios que, por contrato de concesión, exige activar la ampliación. Por este motivo, el MOP se encuentra en negociaciones con la concesionaria y la Dirección general de Concesiones para adelantar los diseños y arrancar antes de lo previsto originalmente.
Si bien a nivel local el anuncio levantó ciertas suspicacias, recordando que en 2022 el MOP ya había perfilado una inversión similar, las autoridades enfatizaron la necesidad urgente de dotar a la industria de una infraestructura receptiva acorde al crecimiento de la zona.
“Se ha visto un aumento en el crecimiento del turismo y eso es un reflejo de un trabajo privado, pero también de una decisión desde el Estado de trabajar en la infraestructura pública para poder tener un crecimiento ordenado", destacó Andro Mimica.
Detalle de la mega obra estructural
El ambicioso proyecto transformará radicalmente la operatividad y capacidad logística del terminal, permitiéndole atender a cerca de 2,1 millones de pasajeros al año. Para lograr este salto, la superficie del recinto casi se triplicará, pasando de los actuales 6.700 m² a más de 16 mil m². Este crecimiento físico vendrá acompañado de una mejora sustancial en la capacidad de vuelo, que incluye el aumento de tres a cinco puentes de embarque y la duplicación de los estacionamientos destinados a aeronaves comerciales.
Además de la ampliación orientada al flujo de viajeros, la iniciativa pone un fuerte foco logístico mediante la construcción de un nuevo edificio terminal de carga y renovadas instalaciones para la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). A nivel de servicios y conectividad terrestre, el plan contempla el mejoramiento completo de la vialidad de acceso, la creación de nuevos espacios de estacionamiento para taxis, buses y operadores de rent a car, junto con la modernización integral de las redes de agua potable, alcantarillado y gas.
Plan paralelo de US$ 50 millones y expansión a Natales
De manera paralela a este mega proyecto, el aeropuerto de Punta Arenas ya está ejecutando un plan de mejoras por US$50 millones que prepara el terreno para las obras de 2028. Este programa incluye la habilitación de una calle de rodaje alternativa, infraestructura para la FACH y la consolidación del cuartel de Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) más moderno de Chile, con capacidad operativa de sus cuatro pistas.
Finalmente, el MOP confirmó otra noticia clave para el dinamismo regional: el aeródromo de Puerto Natales también será ampliado para convertirse formalmente en aeropuerto a partir de 2028, sumando una nueva pista, terminal, torre de control y puentes de embarque.