Metro de Santiago anunció este martes el término anticipado del contrato con TMB y Túnel SpA, tras constatar “incumplimientos graves y reiterados” a las obligaciones contractuales, incluyendo una falla relevante que tuvo detenida una tuneladora.
En específico, la filial de la gigante del mundo de la infraestructura, China Railway Construction Corporation (CRCC), estaba a cargo del tramo 1 de la Línea 7 lo que corresponde al 30% del trazado total, donde la construcción del túnel se estaba realizando con una máquina tuneladora (TBM). Esto, mientras que el 70% restante de la línea se construiría mediante el método convencional (NATM), a cargo de otros tres contratistas.
En una declaración, Metro acusó que “el contratista CRCC presentó problemas e incumplimientos en la ejecución del contrato, tales como atrasos significativos en los plazos establecidos, deficiente gestión de la seguridad de los trabajadores, problemas de pagos a proveedores y fallas de equipos, entre otras dificultades”.
En conversación con DF, el gerente general de Metro, Felipe Bravo, destacó que debido a los problemas con dicho contratista la inauguración de la línea podría tener un retraso de seis o siete meses, por lo que concluyó en que “lo importante es darle continuidad a la construcción de los túneles para poder mantener la fecha de inauguración de la línea hacia fines del año 2028”.
“Si proyectábamos el rendimiento que estaba teniendo la empresa hacia adelante y no hacíamos nada, nos íbamos a seguir retrasando”.
- ¿Cómo fue que incumplió la empresa?
- La empresa estuvo muy por debajo del rendimiento esperado. La máquina presentó problemas y estuvo con detenciones más largas de lo previsto, esto previo a la avería mayor del mes de julio. Desde ese mes, la máquina estuvo detenida hasta octubre y posterior a eso, el plan de recuperación de la máquina no resultó satisfactorio. La tuneladora requería otra reparación mayor si queríamos seguir con ella y eso significaba probablemente mayor incumplimiento. En eso nos basamos para tomar la decisión.
- ¿Cuál fue el impacto?
El contrato del tramo 1 no solo consistía en la tuneladora, sino que consistía en construir seis estaciones además con el método tradicional en NATM. Estas están todas terminadas, por lo que este tramo tiene un avance; pero si proyectábamos el rendimiento que estaba teniendo la empresa hacia adelante y no hacíamos nada, nos íbamos a seguir retrasando.
“Esperamos que el impacto, en términos de plazo, sea muy mínimo”.
- ¿Cómo y cuándo van a seguir las obras?
- Estamos trabajando en la desmovilización que se debe realizar para que pueda entrar el nuevo contratista. Eso va a ocurrir en las próximas dos semanas de manera gradual. Las empresas contratistas van a ingresar a dar continuidad a estos trabajos durante los próximos días (2 de febrero). Por lo tanto, con este plan de recuperación esperamos que el impacto, en términos de plazo, sea muy mínimo.
- ¿Los contratistas son los que estaban en el otro 70%?
Son otros. Hicimos una licitación y se adjudicó a Ossa y Ferrovial. Con Ossa hemos trabajado en la Línea 3 y en la 6; y Ferrovial también ha trabajado con nosotros en la línea 3. Tienen mucha experiencia, por lo que estamos seguros de que van a poder avanzar a los ritmos que se espera.
- ¿Cuáles son las sanciones?
- Va a haber una suma que vamos a tener que calcular cuando liquidemos el contrato. Hoy en día estimamos una multa de UF 180 mil (unos US$ 8 millones), pero esa no es la única sanción. Los mayores costos que significa el cambio de método constructivo también lo vamos a reclamar y se los vamos a exigir a la empresa, porque se originan en su incumplimiento. Cualquier otro daño o perjuicio que se ocasione a Metro por esta causa también lo vamos a reclamar en la instancia que el contrato permite.
- ¿En qué instancia?
- El contrato con TBM y Túnel -de UF 5,3 millones, más de US$ 200 millones- establece un mecanismo de arbitraje donde hay un árbitro de la Cámara de Comercio que es el que finalmente va a resolver sobre las controversias que puedan originarse producto del contrato.
- ¿Habían trabajado con esta empresa antes?
- Esta empresa tenía con nosotros dos contratos: este primer tramo de la Línea 7 y también es la encargada de construir la extensión de la Línea 6 a Cerrillos, la cual están construyendo con el método NATM.
- ¿El contrato de la línea 6 está en juego?
- No, todos los contratos son independientes, de hecho esa extensión está avanzando. Pero obviamente permanentemente se están fiscalizando las condiciones en las que se están trabajando, el cumplimiento de los estándares de calidad y de los plazos, y esto es algo que hace con todos los contratistas.
- ¿Cómo avanzan las otras líneas en construcción?
- El resto de los proyectos sigue avanzando según lo que teníamos planificado. Ya iniciamos las obras de la Línea 9 y avanza de acuerdo al programa: vamos a inaugurar el primer tramo el año 2030, el segundo el 2032 y el último tramo el 2033. Las obras de la Línea 8 debieran iniciarse el segundo semestre de este año y el objetivo es iniciar las obras de la línea al aeropuerto el año 2027.