“Un 10% o incluso más” de producción adicional de cobre se podría sumar en Chile de aquí a dos años, según la Sociedad Nacional de Minería (Sonami). ¿La llave maestra? Una serie de cambios y reinterpretaciones normativas que, a juicio del gremio, destrabarían hasta 500.000 toneladas del metal rojo, llevando al país a superar la anhelada meta de las 6 millones de toneladas al año.
“Nosotros creemos que es perfectamente posible y, es más, eso que ha dicho el futuro ministro de Hacienda, es algo que nosotros le sugerimos”, dijo el presidente de la entidad, Jorge Riesco, tras ser consultado por las palabras de Jorge Quiroz en Icare, quien aseguró que la producción cuprífera podría subir “al menos 10% en los próximos 12 a 24 meses; y lo vamos a hacer”.
Durante una conferencia realizada por Sonami este martes, Riesco reveló que se han reunido más de una vez con Quiroz y que le han hecho entrega de una serie de antecedentes para desestancar las cifras que acompañan desde hace dos décadas al sector.
El líder gremial aseguró que hay capacidad de crecimiento disponible, pero que “trabas en materia de autorizaciones” hacen que eso no se traduzca en mayor producción. Ejemplificó: “La interpretación que se ha hecho de las normativas generan instrumentos demasiado rígidos. Las Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) parece que estuvieran escritas en piedra y es imposible pensar en incrementos de producción sin que las empresas tengan que volver a ingresar al Servicio de Evaluación Ambiental (SEIA). Las empresas tienen espacio para proyectos que generarían entre un 10% y 20% de incremento de producción, pero no lo hacen porque no justifica que se ponga en movimiento todo un aparato que obligaría a presentar un Estudio de Impacto Ambiental”.
Así, el gremio propone “una interpretación menos estricta de los reglamentos o un cambio reglamentario” para poder “extender la vida útil de varias faenas sin tener que entrar al SEIA y, además, permitir estos incrementos de producción”.

Jorge Riesco, presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami).
Otra bala de plata es el aumento del umbral del tonelaje que demarca si una faena minera debe, o no, ingresar al sistema de evaluación. “Ese umbral que se puso -5.000 toneladas mensuales de mineral procesado- no tiene ninguna justificación. Es más, superar ese umbral -a 45.000- y permitir faenas de mayor producción no genera un mayor impacto ambiental”, dijo.
Ante los precios récord del cobre, el abogado instó a sumar “toda la producción que podamos vía modificaciones reglamentarias. Si hay que interpretar de una manera distinta, interpretemos de una manera distinta. Demos la facilidad y el espacio a ese 10% o 20% (adicional) de producción que podríamos obtener con las mismas instalaciones o con pocas modificaciones”.
Consultado por DF sobre cuándo Chile podría superar los anhelados 6 millones de toneladas de cobre, Riesco respondió: “Si hacemos bien estos ajustes normativos podríamos aspirar a superarlos en el plazo que dio el mismo Jorge Quiroz, a dos años del nuevo Gobierno. Esto debiera ser bastante rápido, estamos hablando de un gap de 500.000 toneladas, que no es poco exigente, pero es posible”.
Proyecciones 2026
Sonami proyectó una producción de cobre entre 5,5 y 5,7 millones de toneladas de cobre para 2026, por sobre las 5,4 millones estimadas para el cierre de 2025.
“Estamos frente a una ventana de oportunidad inmejorable. Tenemos precios récord del cobre, una demanda global asegurada y una recaudación histórica. El desafío para este 2026 es aprovechar este impulso para que la inversión no sea solo para mantenernos, sino para volver a crecer. Si logramos eso, el techo productivo actual será cosa del pasado”, dijo Riesco.
Pese a que el metal rojo inició el año sobre US$ 6 la libra, Sonami proyectó un precio promedio de US$ 4,5 para el año.