por v.moreno/ p.vargas
El Senado ya despachó la ley de televisión digital, que se encuentra en la Cámara de Diputados donde deberá pasar los últimos trámites.
Además, el lunes la Corte Suprema rechazó la demanda de TVN en contra de la cableoperadora VTR por el uso de su señal.
Todos estos temas, han puesto al proyecto de ley en el tapete, pero más específicamente el derecho de retransmisión consentida que se contempla en la normativa que está en el Congreso.
Jorge Carey, vicepresidente del directorio de VTR, la mayor operadora de tv cable del país, señala que de aprobarse el derecho de retransmisión consentida, tal como ahora está en el proyecto de ley, se corre el riesgo de que las operadoras de tv de pago deban pagar a los canales de televisión abierta por pasar su señal y que estos costos terminarían siendo traspasados a los abonados.
- ¿Qué riesgos ven si en el proyecto de ley de televisión digital la retransmisión consentida se aprueba tal como está ahora?
-El riesgo es que en el futuro existan chilenos que sean rehenes de una negociación entre industrias y que se vean perjudicados en su capacidad de ver televisión gratuita. (...)
Estaríamos incurriendo en un error e incorporando un riesgo, una afectación en los derechos a ver televisión gratuita.
-Si los canales de televisión abierta van a cobrar a los operadores de tv de pago ¿estos costos se tendrán que traspasar a los abonados?
- La Corte Suprema, después de más de 10 años de análisis, estableció que los operadores de televisión de cable no realizan una explotación comercial en la actividad de redifusión que hacen de los canales de televisión abierta. Por lo tanto, si producto de una mala regulación y de una negociación que se desarrolla en un marco que no tenga los resguardos necesarios, es bastante evidente que ese diseño tiene un alto riesgo de implicar que los chilenos terminen con un cobro por ver televisión abierta. Los operadores de tv de pago van a tener que traspasar ese costo.
- ¿Y cuál es el impacto en términos de negocios de que eventualmente una operadora de tv de pago no cuente en su parrilla con los canales de televisión abierta?
-Si el televidente pudiera acceder a la tv abierta a través de sus propios medios, como en el pasado lo hacían con las comúnmente conocidas “antenas de conejo”, no estaríamos teniendo esta discusión.
Pero el problema se produjo por dar una facilidad técnica a los abonados.
Hace 30 años la industria del cable se transformó en una sofisticada antena de conejo y las personas botaron a la basura sus antenas. Por lo tanto, si hoy estamos hablando de afectación, ésta no es económica, en cuanto a la pérdida de atractivo del paquete o a que dejamos de tener un contenido por el cual estamos cobrando, sino que el problema es la incomodidad que se le va a producir al suscriptor, porque no va a poder ver por el mismo sistema la televisión abierta y la de cable y tendrá que comprar cajas que le permitan sustituir la antena de conejo que botó.
Que esto ocurra nos preocupa porque constituiría una disrupción en esta relación que hemos tenido con nuestros abonados a través del sistema de antenas en que nos hemos constituido a lo largo de los años.
La Corte Suprema ha establecido que el rol nuestro ha sido simplemente ser antenas y permitir que la televisión abierta cumpla con su función de llegar a todos los hogares del país.
-En el reciente fallo la Corte Suprema también ratificó la propiedad de la señal de TVN.
- En VTR nunca hemos desconocido la propiedad de los canales de televisión abierta sobre su señal. Lo hemos reconocido por escrito, en juicios, en el Tribunal de la Libre Competencia, etc.
Eso no es contradictorio con el hecho de que la actividad de los operadores de cable es ser antenas. Por lo tanto, se puede compatibilizar perfectamente el derecho de propiedad con la extensión de la misión de los canales de televisión abierta que es llegar a todos los chilenos.