El Banco Mundial (BM) corrigió al alza su proyección de crecimiento del PIB de Chile en 2012 y 2013 y estimó que la actividad cerrará el ejercicio con una expansión de 5,1% en el presente ejercicio.
La cifra es 0,4 décimas más elevada que la previsión realizada en el informe "Perspectivas para la economía mundial" de junio pasado.
Para 2012, en tanto, la entidad mundial pronosticó un crecimiento de 5,8%, lo que representa un repunte de 1,4 puntos porcentuales respecto al 4,4% que proyecytó en el informe de junio.
Para el próximo año señala que nuestro país tendrá una expansión superior al 4% "gracias al fuerte dinamismo de la demanda interna, en particular la inversión privada".
En alguno de sus pasajes, el informe destaca que países como Chile y Colombia han tenido éxito en mantener una inflación "relativamente" baja durante el "volátil ciclo económico" reciente debido a "efectivas" políticas contracíclicas.
Adicionalmente, resalta que Chile -así como también Noruega- han manejado con eficiencia los ingresos de los commodities e impulsado la inversión, usando fondos de estabilización.
PIB mundial
La entidad estimó que en 2012 el PIB global creció 2,3%, lo que representa una baja de dos décimas respecto a la previsión de junio pasado.
Se espera que el crecimiento se mantenga más o menos estable en torno al 2,4% en 2013, antes de fortalecerse gradualmente y llegar a 3,1% en 2014 y 3,4% en 2015.
"La recuperación económica sigue siendo frágil e incierta, de modo que enturbia las posibilidades de un rápido mejoramiento de la situación y del retorno a un crecimiento económico más sólido", dijo Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial.
Se estima que el PIB de los países en desarrollo creció en 5,1% en 2012 y se pronostica una expansión a 5,5% en 2013, llegando a 5,8% en 2014 y 2015.
Algunos de los riesgos que enfrenta la economía mundial son: la paralización del avance en la crisis de la zona del euro, problemas fiscales y de la deuda en Estados Unidos, la posibilidad de un recorte abrupto de las inversiones en China y la interrupción en el suministro mundial de petróleo.
Sin embargo, se ha aminorado la probabilidad de que ocurran estos riesgos y sus posibles impactos y han mejorada las perspectivas de una recuperación más fuerte que la esperada en los países de ingresos altos.
Aunque la sostenibilidad fiscal en la mayoría de los países en desarrollo no es un problema, el déficit y la deuda pública son mucho mayores hoy que en 2007.
"Para garantizar la resilencia ante los riesgos de deterioro de la situación, los países en desarrollo deben reconstruir gradualmente sus reservas fiscales y monetarias y mejorar sus redes de protección social y la seguridad alimentaria", dijo Andrew Burns, gerente de Macroeconomía Global y principal autor del informe.