El Gobierno griego anunció hoy que modificará el sistema
impositivo y elevará a los 65 años la edad de jubilación para todos los
trabajadores como medidas para atajar la crisis económica y el grave déficit
público que arrastra el país.
En un mensaje televisado, el primer ministro griego, Giorgos Papandreu,
advirtió que su aplicación es necesaria y llamó a la cohesión social para que
su aplicación sea un éxito.
"Ya no tenemos margen para soluciones a corto plazo" dijo el
mandatario, quien acentuó que el país "no está en condiciones de aguantar
más huelgas", en referencia a las críticas que las reformas han despertado
y a las protestas de los agricultores.
Así, Papandreu explicó que la edad de jubilación será de 65 años, elevando así
en un lustro la actual fecha de retiro para la mujeres, aunque dejando
inalterada la de los hombres.
Además, el Ejecutivo griego tramitará un proyecto de ley para modificar el
sistema impositivo.
"La imposición será más justa y el margen más amplio, ya que no es justo
que sólo los asalariados y los ciudadanos consecuentes lleven solos el
peso", dijo Papandreu.
La reforma incluye aumentar el gravamen a la propiedad inmobiliaria, eliminar
las exenciones fiscales de algunos sectores y ampliar los impuestos a los
carburantes.
Además, los planes del Gobierno pasan por recortara los beneficios y pluses
salariales en el sector público y la congelación de los sueldos de los
funcionarios en 2010.