Hace casi 11 años, Patricio Enrique Jaque Faúndez miraba con desesperación cómo el fuego consumía $ 600 millones en mercadería e infraestructura de la Macroferia de Talca. Era el 14 de enero de 2015 y su naciente supermercado "Mayorista 21" quedaba en cenizas. "Muchos me decían que la mejor opción era irme a la quiebra, tirar la nave. Pero por moral y las enseñanzas de mi padre, no podía", recuerda ahora.
La historia parece haberle dado la razón. Jaque no solo logró reponerse y levantar una pequeña cadena de locales cash & carry que hoy factura cerca de $ 2.200 millones mensuales, sino que acaba de dar el salto empresarial más mediático de la Región del Maule, cuando en diciembre del año pasado concretó -junto a su hijo Fabián-, su ingreso a la propiedad de Rojinegro (SADP), dueña del equipo de fútbol Rangers de Talca.
A través de Mayorista 21, padre e hijo compraron 25% de la sociedad deportiva, en alianza con José Luis Fernández, que adquirió otro 25%, al antiguo controlador del club, Felipe Muñoz.
Fernández, cuarta generación de la familia dueña de la productora de alimentos PF, cuya historia está estrechamente ligada a la región, fue quien articuló la llegada del bloque de inversionistas locales a la propiedad y quien gestionó el acercamiento con Muñoz.

Más que pura pasión
La transacción no fue una ganga. Aunque mantiene la reserva del monto, Jaque desliza que pagaron un valor alto por entrar. “Puedo decirte que se pagó más de lo que costaba el club (a valor libro). Felipe Muñoz sacó su plata, ganó en la venta de este porcentaje”.
Pero Jaque es pragmático y sabe que el fútbol chileno, especialmente en la Primera B, donde Rangers lleva 12 años estancado, rara vez es un negocio de “números azules”. De hecho, confirma que los balances del club muestran continuas pérdidas. ¿Entonces por qué compró?
"Rangers no va a dar dividendos buenos por el momento. No entramos al club para ganar plata, no creo que sea una buena inversión financiera, pero sí una tremenda inversión sentimental", explica el empresario.
“Estamos arriesgando más que nadie en esta adquisición. Si nos va bien, todos contentos con Mayorista 21, pero si nos va mal, es nuestro prestigio empresarial que está en juego”, advierte.
La estrategia del fundador de Mayorista 21 es utilizar la misma eficiencia que le ha ayudado a levantar su cadena de retail para ordenar la casa deportiva. Explica que su hijo Fabián ha asumido un rol protagónico en el directorio de la sociedad, actuando como puente entre la gerencia y el plantel.
"No hay Plan B"
Con la pretemporada en marcha, la presión sobre el nuevo inversionista es alta. Jaque asegura que la convivencia en el directorio con Felipe Muñoz, que mantiene el otro 50%, y cuya gestión fue resistida por la hinchada, se basa en un objetivo común: la rentabilidad solo llegará si el equipo sube de categoría.
“La alternativa es Primera División. No hay plan B”, sentencia Jaque, con la misma determinación con la que pasó de vender verduras en un Suzuki Fronte a participar en la directiva del futbol chileno. "Queremos devolverle la alegría a Talca. Nosotros salimos de cero, nos quemamos y nos levantamos. Que nos vaya mal no es una opción”.
Para entender cómo una empresa familiar tiene la espalda para entrar al fútbol profesional, hay que mirar los números de Mayorista 21. Nacida formalmente bajo ese nombre en 2013, compite directamente con gigantes como Jumbo y Líder en la capital maulina.
Jaque explica que es un negocio de márgenes estrechos, pero volúmenes altos. "Para vender $ 2.200 millones al mes, necesitamos tener unos $ 4 mil millones en bodega. En este rubro la ganancia se reinvierte constantemente en mercadería".
Su modelo se basa en precios agresivos y una fidelización inusual para el sector: sorteos de automóviles y bonos en efectivo para sus clientes.
Expansión 2026
Mientras los ojos de la ciudad están fijos en los nuevos refuerzos contratados para la próxima temporada del plantel, Jaque no descuida el foco central de su empresa. Con dos locales ya consolidados, uno en la avenida 18 Oriente y el otro en la Macroferia Interior de Talca, la firma prepara su expansión más allá de la capital regional para este 2026.
El empresario confirmó a DF Regiones la construcción de un tercer supermercado, esta vez en la comuna de Molina, provincia de Curicó. "Ya tenemos los terrenos comprados, son 4 mil metros cuadrados en plena plaza de Molina. Estamos terminando de adquirir unas casas aledañas para completar el paño", detalla.
Con una inversión de $ 6 mil millones, el proyecto se encuentra en etapa de arquitectura y la meta es ambiciosa: “Esperamos estar construyendo este año para terminar entre noviembre y diciembre de 2026”, adelanta Jaque, que anticipa que el nuevo recinto aporte ingresos adicionales por sobre los $ 100 millones mensuales hacia fines de 2027.