El dólar abrió al alza este jueves, pues los inversionistas de todo el mundo están preocupados por los últimos intercambios de misiles sobre infraestructura energética en Medio Oriente, y la Reserva Federal transmitió un mensaje más bien restrictivo que sigue respaldando al billete verde.
La paridad dólar-peso abrió con un alza de $ 2,8 hasta los $ 920,7 en las pantallas de Bloomberg, tras subir $ 10 en la sesión anterior. El tipo de cambio cerró en medio de la conferencia de prensa del presidente de la Fed, Jerome Powell, que siguió presionando al dólar global hacia arriba, y al cobre hacia abajo.
La Fed mantuvo las tasas de interés sin cambios, como se esperaba, y en su mapa de puntos (dot plot) señaló un recorte para este año y otro para el próximo. Eso sí, Powell advirtió que estas previsiones en particular son muy inciertas, y reconoció los riesgos inflacionarios que derivan de la crisis en Medio Oriente, aunque sostuvo que es muy temprano para determinar sus efectos reales.
Después de subir 0,5%, el dollar index se estabilizaba este jueves, mientras que el cobre Comex se replegaba 2,8% a US$ 5,44 por libra, con lo que acumula una baja de 5,7% en dos días y se encuentra en mínimos del año. Por su parte, el petróleo Brent escalaba 6,6% a US$ 114 por barril, máximos desde mitad de 2022.
Los ataques contra instalaciones energéticas en Medio Oriente despertaron el temor a interrupciones a nivel mundial. Irán atacó una planta de GNL de Qatar, después de que Israel bombardeara el yacimiento iraní de South Pars, y las autoridades qataríes informaron de "daños importantes" tras el impacto de al menos un misil que no fue interceptado.
Trump desaconsejó nuevos ataques y suspendió la Ley Jones durante 60 días para reducir los costos de transporte de EEUU. "No quiero autorizar este nivel de violencia y destrucción debido a las consecuencias a largo plazo que tendrá para el futuro de Irán, pero si el GNL de Catar vuelve a ser objeto de un ataque, no dudaré en hacerlo", dijo el mandatario a través de su red Truth Social.