Tras reunirse con el biministro de Economía, Daniel Mas, la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, volvió a referirse a la discusión respecto a los feriados, a raíz del planteamientos del arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, quien llamó al comercio a no abrir el Viernes Santo.
En su declaración, Jiménez aclaró que lo que buscan como sector empresarial no es eliminar los feriados irrenunciables, sino que más bien no se sumen nuevos.
“Esta discusión se abrió a raíz de la propuesta del cardenal Chomalí respecto al Viernes Santo, propuesta que nosotros, por supuesto, respetamos para todos aquellos que valoran y saben la importancia del Viernes Santo en sus convicciones religiosas. Pero por lo mismo es un feriado en el cual hay libertad de acción, no así en otros feriados que son irrenunciables y lo que nosotros esperaríamos es que no aumentara ese número de irrenunciables”, dijo Jiménez.
Así, en esa línea, la presidenta de la multigremial insistió en que el foco del sector es que, en los días de elecciones, se pueda abrir el comercio.
“En los últimos cuatro años tuvimos múltiples eventos electorales y en todos ellos se cerró el comercio. Salvo en un caso que hubo un día en que hubo dos días de elección y donde quedó probado que hubo más votantes el día que abrió el comercio que el que no abrió. Esa es la discusión que nosotros hemos tratado de plantear sistemáticamente”, dijo.
Con ello, Jiménez aclaró la polémica que se desencadenó ayer por sus dichos, tras señalar -luego de la reunión con el ministro del Trabajo, Tomás Rau- que "abogamos porque se elimine la irrenunciabilidad de los feriados".
La postura del Comercio
Quien también se refirió al tema fue José Pakomio, presidente de la Cámara Nacional de Comercio.
Tras la reunión con Más, el dirigente gremial tomó distancia de lo que declaró Jiménez el pasado martes, y planteó que “la CNC desea aclarar que nunca ha tenido en su agenda la eliminación de los feriados irrenunciables establecidos por la ley. Estos cinco días -25 de diciembre, 1 de enero, 1 de mayo, 18 y 19 de septiembre- son reconocidos por nuestra institución como instancias de gran relevancia para los trabajadores y sus familias”, aseguró Pakomio.
De hecho, sinceró que han mantenido conversaciones con sindicatos y con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) para clarificar su postura sobre este tema. “Hemos recibido las preocupaciones obvias de cada uno de los actores que se ven involucrados en esta discusión. Hoy muy temprano también quisimos establecer conversaciones con ellos”, dijo.
Así, tal como planteó Jiménez, Pakomio planteó que la demanda del mundo empresarial dice relación con la necesidad de revisar la condición de feriado irrenunciable en jornadas de elecciones, particularmente en aquellos comercios administrados bajo una misma razón social.
“El objetivo es compatibilizar el derecho ciudadano a ejercer el voto con la libertad de las personas de decidir cómo desean organizar su día. Entendemos que este tema puede dar lugar a interpretaciones diversas. Por ello, es importante precisar que el Viernes Santo constituye un feriado legal, pero no irrenunciable, lo que permite el funcionamiento del comercio en estricto cumplimiento de la normativa laboral vigente”, dijo.
Para él, la distinción entre feriados legales e irrenunciables es fundamental, ya que sus efectos laborales son distintos y, en algunos casos, pueden generar impactos significativos en la economía y en la creación de empleo.
“Reafirmamos nuestro compromiso con el diálogo abierto y constructivo con los sindicatos del sector. Valoramos profundamente su rol en la defensa de los derechos de los trabajadores y creemos que la colaboración permanente es el camino para construir consensos que fortalezcan tanto la actividad económica como el bienestar de las personas”.
Mepco
Otro tema por el cual fue consultada Jiménez, fue sobre el Mepco y la posibilidad de que se le realicen modificaciones al instrumento.
Sobre el tema, Jiménez declinó dar un comentario hasta que se tenga certeza de qué se hará. “No quisiera especular. Yo no sé si lo que se está pensando es un cambio metodológico de cálculo o es una eliminación completa. Evidentemente, el MEPCO en nuestra historia ha servido como una banda de referencia para que las fluctuaciones de los precios de los combustibles no sean tan abruptas. Y también, evidentemente, en periodos de alzas de combustibles genera una merma de ingresos para el Fisco”, dijo.
Con todo, planteó que “si seguimos viendo alzas del precio del combustible producto de las tensiones geopolíticas, evidentemente con o sin MEPCO, vamos a tener más presiones inflacionarias. Eso es algo que nos preocupa”, sostuvo.