Estados Unidos está explorando opciones que incluyen “utilizar el ejército estadounidense” para adquirir Groenlandia, el territorio danés semiautónomo, anunció este martes la Casa Blanca.
“El Presidente (Donald) Trump ha dejado bien claro que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional de Estados Unidos y es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región del Ártico”, dijo la secretaria de prensa, Karoline Leavitt.
Las reiteradas amenazas ya tenían a los principales líderes europeos cerrando filas con Copenhague, desde donde reafirmaron su respaldo a la soberanía danesa en el Ártico, al considerar que se trata de un punto crítico para la seguridad internacional.
En una declaración conjunta difundida en la jornada, los gobiernos de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca sostuvieron que las fronteras vigentes “no son negociables” y que la seguridad del Ártico debe abordarse en el marco de la OTAN. Además, llamaron a Washington a coordinarse con sus aliados para resguardar la región.
En los últimos días, Trump ha reiterado que necesita la isla ártica por motivos de seguridad nacional. En paralelo, uno de sus asesores más influyentes, Stephen Miller, sostuvo en CNN que, en un mundo “gobernado por la fuerza”, EEUU tendría derecho a tomar control del territorio. Más tarde, Jeff Landry, enviado especial del mandatario, intentó bajar el tono y dijo a CNBC que su jefe no busca apoderarse de la isla, sino que respalda una Groenlandia independiente.
Aun así, en Dinamarca las declaraciones encendieron las alarmas, sobre todo después de la incursión de Washington a Venezuela que terminó con la captura del Presidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares. Este lunes, la primera ministra danesa Mette Frederiksen advirtió que un ataque de EEUU a Groenlandia implicaría el fin de la OTAN y desarmaría el esquema de seguridad vigente desde el término de la Segunda Guerra Mundial.
Se espera que este martes el ministro de Asuntos Exteriores danés y su par de Defensa se reúnan con la comisión política exterior del parlamento para debatir la relación del territorio con Estados Unidos.
¿Por qué Trump podría querer Groenlandia?
La primera vez que Trump hizo públicas sus intenciones de anexionar Groenlandia, fue en 2019 cuando la presentó como una “gran operación inmobiliaria” para alivianar las finanzas estatales de Dinamarca.
El territorio danés tiene una ubicación estratégica entre el Atlántico Norte y el Ártico. Actualmente EEUU posee la base espacial de Pituffik, esencial para su sistema de defensa antimisiles y que cuenta con radares capaces de detectar lanzamientos de proyectiles desde Rusia o China.
Pero la zona del ártico no sólo es estratégica por su papel en la seguridad. El vicepresidente JD Vance mencionó los “increíbles recursos naturales” de la isla y los senadores republicanos celebraron en marzo del año pasado una audiencia sobre la “Importancia geoestratégica de Groenlandia”, destacando sus tierras raras.
Según un informe danés, Groenlandia reúne 31 de los 34 insumos que la Unión Europea clasifica como críticos. En el sur de la isla se agrupan tres de los mayores yacimientos de tierras raras del mundo y también proyectos de grafito: en diciembre de 2025, el Gobierno otorgó una licencia de explotación por 30 años al proyecto Amitsoq, que proyecta producir 80 mil toneladas anuales de concentrado a partir de 400 mil toneladas de mineral.
Con todo, convertir ese potencial en producción a escala sigue siendo cuesta arriba: los permisos suelen ser largos, la logística es compleja y persiste la incertidumbre político-ambiental, a lo que se suma la prohibición de extraer petróleo y gas natural.