El índice de precios al consumo de China (IPC) aumentó un 3,2% en febrero, la menor subida en 20 meses, aunque ello no aleja del todo los temores de Pekín a que se mantenga la fuerte inflación de 2011, ya que las fiestas del Año Nuevo Lunar maquillaron en gran medida el indicador.
Según las cifras publicadas hoy por el Buró Nacional de Estadísticas (NBS), los alimentos fueron una vez más el principal causante de las subidas, al aumentar sus precios un 6,2%.
Dentro de ellos, destacó otra vez el alza de la carne de porcino (15,9%), si bien esta subida está lejos de las experimentadas en algunos meses del pasado año, cuando este mismo producto llegó a superar el 60% de incremento interanual.
El aumento del 3,2% en el IPC contrasta con el 4,5% registrado en enero o con el de todo 2011 (5,4% en el acumulado del año), pero deben tenerse en cuenta las especiales circunstancias del calendario chino antes de considerar que la tendencia vaya a consolidarse en meses posteriores.
En el Año Nuevo Lunar, como sucede en la Navidad occidental, aumenta fuertemente el consumo y con ello los precios en China, pero esta festividad no cae todos los años en la misma fecha.
En 2011 se celebró en febrero y en 2012 en enero, por lo que los precios del pasado mes estuvieron menos "hinchados" que los de febrero del año pasado, de ahí la anomalía, que también afectó a enero pero de manera inversa.
Es más fiable quizá acudir a la cifra acumulada de los precios de enero y febrero que hoy también aportó el buró de estadísticas, un 3,9%, lo que continuaría de forma moderada la desaceleración ya mostrada en noviembre (4,2%) y diciembre de 2011 (4,1%).
Habrá que esperar en todo caso a marzo para ver si China ha conseguido controlar eficazmente los precios y continuar la desaceleración iniciada en agosto de 2011, después de que en julio de ese año la subida del IPC alcanzara máximos de casi cuatro años (6,5%).
Esta misma semana el primer ministro chino, Wen Jiabao, fijó como uno de los objetivos macroeconómicos del año que la inflación no supere a finales de 2012 el 4 %, la misma marca establecida en 2011, y que en aquella ocasión no se logró (en años anteriores el límite se estableció en el 3%).