La inflación en Brasil se desaceleró en el mes de febrero hasta situarse en el 0,45%, por debajo de la tasa del 0,56% registrada en enero, informó hoy el Gobierno.
El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) precisó que el Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), referencia oficial para la inflación, subió el 1,02% en los dos primeros meses del año, tasa inferior al 1,64% del mismo periodo de 2011.
En doce meses, el índice se situó en un 5,84%, una cifra que también está por debajo de la subida del 6,22% registrada en los doce meses precedentes.
La desaceleración de los precios se debe en gran medida a los alimentos, que registraron una inflación del 0,19% en febrero, frente al 0,86% del mes anterior.
Mientras, los transportes tuvieron una importante contribución en el descenso de la inflación al registrar un -0,33% en el mes de referencia, frente al alza del 0,69% de enero.
En concreto, los pasajes aéreos registraron una caída de los precios del 8,84%, mientras que en el mes anterior registraron una subida del 10,61%.
El Gobierno tiene como meta una inflación del 4,5% para este año, con un margen de tolerancia de dos puntos, pero las autoridades calculan que se situará en el 4,7%.
En un contexto de mayor control de la inflación, el Banco Central ha intensificado su política de reducción de los tipos de interés, que el miércoles se situaron en el 9,75%, su valor más bajo desde 2010, con el objetivo de estimular los sectores económicos más golpeados por la crisis mundial.