Pese a la fama de catastrofista que se ha ganado Nouriel Robini tras predecir la crisis económica de 2008, el economista se muestra optimista sobre las difíciles negociaciones sobre el techo de deuda y el pacto fiscal a las que se enfrenta EEUU y asegura que el país tiene poco que temer en este sentido.
Roubini asegura que "en términos absolutos, EEUU tiene problemas significativos en materia fiscal, de crecimiento y de empleo". No obstante, el economista destaca que "paradójicamente, si no llegamos a un acuerdo sobre el techo de deuda en marzo y sufrimos una nueva rebaja en la calificación crediticia, el rendimiento de la deuda va a caer, no van a subir. En cualquier otro país del mundo, si se produce una rebaja de ráting los rendimientos suben, en EEUU sucede todo lo contrario".
El presidente de EEUU, Barack Obama, aprovechó ayer el último discurso de su primera envestidura para pedir al Congreso que eleve el techo de deuda. Además, el mandatario estadounidense envió un mensaje al partido Republicano al insistir en que el aumento del endeudamiento debe desligarse de las negociaciones para reducir el déficit del país. Las previsiones del Tesoro apuntan a que EEUU alcanzará su tope de endeudamiento entre mediados de febrero y principios de marzo, fecha límite para que el Congreso dé el visto bueno a un aumento del techo de deuda.
En caso de que no haya acuerdo, los economistas advierten de que la principal potencia económica del mundo se enfrentaría a un posible 'default' por impago de sus préstamos, lo que llevaría al país a otra recesión y se enfrentaría a una nueva rebaja de ráting.
No obstante, Roubini hace un llamamiento a la calma, incluso si llega a producirse el peor de los escenarios. El experto considera que hay motivos suficientes para que no cunda el pánico. "Tenemos un crecimiento bajo, unos niveles de inflación bajos y alejados del tope fijado –por la Reserva Federal-, tenemos las tass de interés en el 0%... hasta el año 2015, hemos puesto en marcha la QE3 (una tercera ronda de compra de bonos) y tal vez haya una QE4", apuntó el experto.
"Cada vez que hay un brote global de aversión al riesgo los inversionistas compran dólares y bonos del Tesoro", añade. "En la cúspide de la crisis, el dólar se recuperó debido a que es una de las divisas más seguras", apuntó durante una conferencia organizada por la agencia Reuters.